El secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar Pérez, explica que, en los nueve meses que llevamos de campaña de comercialización, entre octubre de 2025 y junio de 2026, los productores acumulan 273 días vendiendo por debajo de los costes de producción, faltándoles más de 1 euro por kilo de aceite respecto al umbral de rentabilidad en el olivar tradicional, mientras que la comercialización avanza a un ritmo récord al venderse ya el 85% de la cosecha.
Los olivareros andaluces acumulan ya unas pérdidas superiores a los 1.200 millones de euros desde el inicio de la campaña de comercialización, el pasado 1 de octubre de 2025, como consecuencia de unos precios en origen “artificial y surrealistamente bajos” y que continúan muy lejos del umbral de rentabilidad en el olivar tradicional. En los 273 días transcurridos hasta el 30 de junio de 2026, los productores han dejado de ingresar más de 4 millones de euros al día, una situación que UPA Andalucía califica de «insostenible» y que está poniendo en serio riesgo la viabilidad del olivar tradicional y de miles de pequeños y medianos agricultores. Los últimos datos publicados por la AICA vuelven a confirmar que el agricultor continúa siendo el gran perjudicado de la cadena alimentaria. Mientras otros operadores obtienen beneficios, los olivareros siguen vendiendo su aceite en origen en torno a 3,5 euros por kilo, muy lejos de los 5 euros que consideramos el umbral mínimo de rentabilidad para el olivar tradicional.
El secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar Pérez, insiste en que “defendemos unos precios justos para todos los eslabones de la cadena agroalimentaria, pero rechazamos que seamos los agricultores quienes soportamos en exclusiva el desequilibrio del mercado. No podemos permitir que unos pocos concentren la mayor parte de los beneficios a costa del trabajo y del esfuerzo de los productores», denuncia. Para UPA Andalucía, la evolución del mercado demuestra que los actuales precios en origen no responden a la realidad de la oferta y la demanda, sino que existe una presión artificial sobre las cotizaciones con el objetivo de debilitar al olivar tradicional y favorecer intereses ajenos a este modelo productivo. “De nuevo, se recurre al argumento de una supuesta buena cosecha en la próxima campaña para justificar una caída de precios que, a nuestro juicio, carece de fundamento, ya que las previsiones actuales apuntan, como mucho, a una producción poco superior a la media”, recuerda Jesús Cózar Pérez.
Los datos de comercialización respaldan la denuncia de UPA Andalucía. Entre octubre de 2025 y junio de 2026 se han vendido 1.107.243 toneladas de aceite de oliva, con una media mensual de 120.000 toneladas, lo que supone que ya se ha comercializado el 85% de las 1.298.502 toneladas producidas esta campaña. “Nos encontramos con una demanda sostenida que contrasta con unos precios que continúan desplomados. Los olivareros seguimos perdiendo dinero, a razón de más de 4 millones de euros diarios, mientras que la comercialización marcha a una velocidad de crucero, con la que superaremos con creces los 1,5 millones de toneladas vendidas, más de lo que producimos esta campaña. Y, a pesar de que en junio se han vendido otras 120.000 toneladas, incluidas las importaciones, el precio en origen se mantiene inalterable, de forma más que interesada, por debajo de los costes de producción”, lamenta el secretario general de UPA Andalucía.
Ante esta situación, Jesús Cózar Pérez se pregunta: ”¿Cómo es posible que, con unas ventas de récord impulsadas por una elevada demanda y con unas previsiones de cosecha que apuntan a una campaña poco por encima de la media, el precio en origen siga sin levantar cabeza? Creemos que son necesarios mecanismos de mercado que corrijan una situación que, como estamos comprobando, no se regula por sí sola. El precio del aceite de oliva debe ser justo, tanto para el productor como para el consumidor», afirma Jesús Cózar Pérez.
España ha producido esta campaña 1.298.502 toneladas de aceite de oliva, de las que 972.544 toneladas corresponden a Andalucía. De ellas, Jaén vuelve a ser la principal provincia productora, con 387.190 toneladas; seguida de Córdoba, con 246.696 toneladas; Sevilla, con 125.915 toneladas; y Granada, con 107.281. Con el actual ritmo de comercialización, el enlace entre campañas será uno de los más cortos de los últimos años, ya que quedará muy poco aceite disponible antes del inicio de la próxima recolección, unas 298.000 toneladas. Por ello, UPA Andalucía vuelve a hacer un llamamiento al conjunto del sector productor para actuar con prudencia y defender unos precios que garanticen la rentabilidad del olivar tradicional. «No tiene ningún sentido que, con una demanda tan elevada y unas existencias cada vez más reducidas, los precios sigan por debajo de los costes de producción. El futuro de miles de explotaciones familiares depende de que el mercado remunere justamente el trabajo de los olivareros. Si esto no cambia, en breve volveremos a las tractoradas y manifestaciones», concluye Jesús Cózar Pérez.
Junio cierra con unas existencias totales de 683.344 toneladas, de las 419.283 están en manos de cooperativas y almazaras; 258.237 las tienen los envasadores, mientras que en el Patrimonio Comunal Olivarero hay 5.824 toneladas.



