La organización agraria solicita al Ministerio de Agricultura que reclame a Bruselas la activación de las cláusulas de salvaguardia ante el impacto en los precios en origen y la falta de transparencia en el etiquetado
El mercado del aceite de oliva en España afronta tensiones debido a los flujos de importación procedentes de fuera de la Unión Europea. La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha solicitado formalmente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que inste a la Comisión Europea a activar los mecanismos de salvaguardia previstos en la normativa vigente para suspender las importaciones de aceite de oliva de Túnez. La organización agraria argumenta que la entrada masiva de este producto exterior se está realizando mayoritariamente al margen de los canales comerciales ordinarios, lo que, aseguran, presiona los precios en origen a la baja y sitúa las cotizaciones por debajo de los costes de producción en las principales provincias productoras españolas.
Según los datos del portal oficial de transparencia, España registró la entrada de más de 80.000 toneladas de aceite de oliva tunecino durante el año 2025. Sin embargo, apenas 14.500 toneladas accedieron al país a través del contingente arancelario preferencial estipulado de forma habitual. Las 65.500 toneladas restantes —el 81% del volumen total importado de ese país— ingresaron acogiéndose a un régimen aduanero especial concebido legalmente para la transformación y posterior reexportación de mercancías, y no para el abastecimiento directo del mercado doméstico.
Francisco Elvira, responsable del sector del olivar de COAG, señala el impacto de esta práctica en el tejido productivo local: “El resultado es un aceite extracomunitario que compite con el español sin las mismas reglas, a precios que los olivicultores de Jaén, Córdoba o Ciudad Real no pueden igualar porque están por debajo de sus costes”.
La trazabilidad y el vacío en el etiquetado
La queja del sector productor agrario no se limita al volumen de las importaciones, sino que apunta directamente a las deficiencias regulatorias en el etiquetado comercial, que impiden al consumidor conocer la procedencia exacta del producto. La legislación vigente permite que los aceites importados bajo estas modalidades figuren en los lineales de los supermercados bajo las menciones genéricas de «envasado en España» o «producto de la UE».
“Coges una botella de aceite de oliva en el súper. En la etiqueta puede que hasta lleve bandera. Lo que no pone es que el aceite que hay dentro llegó de Túnez, entró por una vía que elude los aranceles ordinarios y en ningún momento fue contabilizado como importación extracomunitaria”, matiza Elvira, quien defiende la necesidad de incrementar las inspecciones comerciales y potenciar los canales de comercialización de cercanía, como cooperativas y almazaras locales.
La triangulación de la ruta portuguesa
A la entrada directa a través de puertos españoles se suma un segundo circuito de importación indirecto detectado a través del mercado ibérico. COAG destaca en su informe un incremento de la triangulación de mercancías a través de Portugal, un país cuya capacidad exportadora supera estructuralmente a su producción interna.
Las estadísticas aduaneras reflejan esta tendencia: Portugal multiplicó por cuatro sus importaciones de aceite tunecino en solo un año, pasando de 962 toneladas en 2023 a 3.406 toneladas en 2024. Paralelamente, en ese mismo ejercicio, las exportaciones de aceite luso con destino a España alcanzaron las 131.877 toneladas, lo que representó el 56% de todas sus ventas al exterior. Desde la organización agraria apuntan que parte de este suministro tiene origen en el norte de África, un recorrido que desdibuja el rastro del origen real de la grasa antes de llegar al consumidor final español.
Peticiones normativas al Gobierno
En el escrito remitido al departamento que dirige el ministro de Agricultura, COAG ha formalizado cuatro demandas principales para frenar lo que consideran una distorsión grave del mercado interno de España, principal productor mundial de aceite de oliva:
- Rechazo a la ampliación de cuotas: Que el Gobierno español traslade a la Comisión Europea su oposición frontal a cualquier incremento del contingente arancelario preferencial para Túnez.
- Activación de salvaguardias: La aplicación inmediata de las cláusulas de bloqueo contempladas en el Acuerdo Euromediterráneo UE-Túnez y en el reglamento comunitario de mercados agrarios.
- Mayor control fronterizo: El reforzamiento de las inspecciones aduaneras y de los sistemas de trazabilidad para identificar operaciones de triangulación en terceros países.
- Transparencia con el sector: El compromiso del Ministerio de informar de manera periódica a las organizaciones agrarias sobre las gestiones y el resultado de los controles efectuados.
La reclamación jurídica del sector se fundamenta legalmente en el Reglamento (UE) 2015/478 sobre importaciones y en los artículos 219 y 221 del Reglamento (UE) 1308/2013 de la Organización Común de Mercados Agrarios (OCM). Asimismo, la organización se apoya en las conclusiones del Informe Especial 1/2026 del propio Tribunal de Cuentas Europeo, un documento institucional que ya ponía de manifiesto la existencia de debilidades y falta de uniformidad en los controles aplicados por los Estados miembros a las importaciones comunitarias de aceite de oliva.

