La ciudad de Baeza celebrará una de sus festividades más emblemáticas, las Cruces de Mayo, durante los días 30 de abril y 1, 2 y 3 de mayo. El Ayuntamiento y las hermandades locales han coordinado un programa que combina la gastronomía popular con el ocio, con el objetivo de dinamizar la vida social y recaudar fondos para los proyectos de las cofradías. El evento contará con horarios regulados para equilibrar el disfrute de los y las asistentes con el descanso de la vecindad y el mantenimiento del orden público.
El concejal de Festejos, Antonio Perales, ha detallado el cronograma previsto para estas cuatro jornadas, haciendo hincapié en la necesidad de compatibilizar la fiesta con la vida diaria de los residentes. Las actividades comenzarán el jueves 30 de abril en horario de tarde, desde las 20:00 hasta las 02:00 horas. Durante el viernes y el sábado, la celebración se dividirá en dos franjas: una sesión matutina de 12:00 a 18:30 horas y, tras un receso para limpieza y descanso, una nocturna desde las 20:30 hasta las 02:00 horas. El domingo, último día de las Cruces, la actividad se limitará exclusivamente al mediodía, finalizando a las 18:00 horas.
“Agradezco también la comprensión de los vecinos, porque sabemos que hay una actividad molesta para ellos con música y con mucho tránsito de gente en esos días por las calles del centro. Aprovechamos también para pedir disculpas por las posibles molestias que se puedan ocasionar”, ha manifestado Perales durante la presentación. Asimismo, el edil ha hecho un llamamiento a la responsabilidad colectiva: “Pedí civismo a todos los participantes, a toda la gente que acude, que no salgan con bebidas a la calle, que utilicen los baños públicos y que podamos desarrollar esta fiesta de una manera cordial para todos”.
Más allá del carácter lúdico, las Cruces de Mayo representan una herramienta de financiación esencial para el tejido asociativo religioso de la ciudad. Manuel Salazar, hermano mayor de la cofradía de la Humildad, ha recordado que los beneficios obtenidos revierten directamente en la conservación del patrimonio. “Es una de las pocas fuentes de ingreso que tenemos las cofradías para poder sacar adelante nuestros proyectos. Son unos días de convivencia, de pasarlo bien y, en definitiva, para poder sacar un beneficio para nuestras cofradías y poder ponerlas en la calle en Semana Santa”, ha explicado Salazar.
La oferta culinaria será, un año más, el principal reclamo de los altares instalados por las distintas hermandades. Las personas que visiten Baeza y las procedentes de la comarca podrán degustar platos típicos de la gastronomía local. Según ha detallado el representante cofrade, el público encontrará opciones tradicionales elaboradas por los propios hermanos y hermanas: “Solemos coincidir en las comidas, como suelen ser la típica paella, las migas, las papas a lo pobre, y luego, pues, depende ya de cada cofradía, su plato especial o su plato estrella”.

