Desde el lunes y hasta el domingo 12 de julio, la Dirección General de Tráfico pone en marcha una nueva campaña de velocidad en la que se vigilará y controlará el cumplimiento de los límites de velocidad con el objetivo de reducir la accidentalidad y las consecuencias derivadas de los mismos.
Ahora y siguiendo las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel para la seguridad Vial de la Unión Europea, los estados miembros vuelven a incidir en la importancia de reestablecer todas aquellas medidas que quedaron relegadas por la cuestión sanitaria.
En 2018 (último año con datos consolidados) la velocidad fue el segundo factor concurrente en los accidentes mortales, concretamente, el 22%, solo por detrás de la conducción distraída y por delante del alcohol.
La DGT ha invitado a los ayuntamientos a sumarse a la campaña, de modo que también en las vías urbanas se realice esta labor de concienciación y control de la velocidad, teniendo en cuenta que en las ciudades, los peatones son los usuarios que más fallecidos registran y la velocidad la principal causa de ellos.
Los controles se centrarán en aquellos tramos de riesgo asociado a la velocidad, así como en aquellos puntos donde la circulación se realiza por encima del límite establecido y existe un elevado índice de siniestralidad.
Además, atendiendo al carácter preventivo de la campaña, se anunciará a los conductores la existencia de controles a través de los paneles de mensaje variable o con señalización vertical circunstancial, cuando la vía no disponga de dichos paneles.
Tráfico apela a que las ganas de salir a visitar a familiares y amigos y de vivir, tras el confinamiento, no se traduzca este verano en una mayor velocidad al volante. Además, la DGT incide en que los límites de velocidad no son arbitrarios y están establecidos en función de las características de la vía. La velocidad tiene una influencia directa en los accidentes de tráfico y con velocidades más altas, el número de siniestros y su gravedad crecen exponencialmente.

