Desde el Partido Popular de Úbeda denuncian una decisión del Gobierno socialista que consideran una muestra clara de cuáles son sus prioridades, ya que el Ayuntamiento va a retirar 631.000 euros del Plan de Asfaltado para destinarlos a la compra de unos terrenos frente a la Academia de la Guardia Civil, dejando sin disponibilidad esos fondos que estaban previstos para arreglar y mantener las calles.
Afirman que esto ocurre mientras la ciudad se encuentra abandonada en muchos de sus barrios y espacios públicos, con calles deterioradas, acerados en mal estado, suciedad y desperfectos que acumulan tiempo esperando una actuación, algo que constatan también las continuas denuncias de la ciudadanía en redes sociales y perfiles oficiales. Sostienen que, mientras la vecindad denuncia estos problemas a diario, el equipo de Gobierno se escuda en la existencia de planes por zonas o en anuncios de actuaciones futuras, ante lo cual se preguntan qué se ha hecho hasta ahora, remarcando que la obligación de un Gobierno municipal es mantener la ciudad durante todo el año y no esperar a que los problemas se acumulen.
Asimismo, cuestionan si es más necesario arreglar y conservar las calles o comprar un solar de unos 500 metros cuadrados para hacer un jardín, aclarando que desde el Partido Popular no están en contra de invertir, sino a favor de hacerlo atendiendo primero a las necesidades reales. Recuerdan que gobernar también implica asfaltar, reparar, limpiar y cuidar los barrios, por lo que retirar esa cuantía del Plan de Asfaltado demuestra, a su juicio, que las prioridades no están donde deberían, exigiendo al Gobierno de Toni Olivares que explique qué calles iban a arreglarse con esos más de cien millones de las antiguas pesetas y qué actuaciones se dejarán de ejecutar.
Defienden que su postura es situar en primer lugar el mantenimiento, las calles y a los vecinos, pidiendo que no se hable solo de planes futuros sino de la gestión de los últimos cuatro años, tiempo en el que se han acumulado las deficiencias sin respuesta. Finalmente, señalan que los ciudadanos tienen memoria y que al final del mandato juzgarán al Gobierno no por lo que promete hacer mañana o por los planes anunciados a última hora, sino por lo realizado durante los cuatro años y por el estado continuo en el que ha permanecido la ciudad.



