El Ateneo de Baeza analiza la estrategia militar del siglo XIII en el marco del 800 aniversario de su Reconquista
En el marco de los actos conmemorativos del 800 aniversario de la Conquista de Baeza, el Salón de Actos de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) acogió este miércoles la conferencia titulada “Los ejércitos en la época de la toma de Baeza”. La ponencia, a cargo del coronel e historiador Bernardo Ramos Oliver, ofreció una radiografía técnica y social sobre la composición, armamento y dinámicas bélicas de las fuerzas cristianas y musulmanas durante el siglo XIII, un periodo crucial que reconfiguró el mapa de la Península Ibérica bajo el reinado de Fernando III.
El encuentro sirvió además como escenario para la firma de un protocolo de colaboración entre el Ateneo de Baeza y la Asociación de Amigos del Instituto de Historia y Cultura Militar de Granada, un acuerdo que busca unificar sinergias en beneficio de la transmisión del conocimiento y la dinamización cultural de la ciudad jiennense.
Milicias de fin de semana frente a ejércitos regulares
Durante su intervención, el coronel Ramos Oliver huyó de los mitos románticos de la épica medieval para detallar las «mimbres» reales con las que contó el bando cristiano. El ponente contrastó la estructura militar de ambos contendientes, señalando que, a diferencia del bando musulmán —que sí disponía de un ejército regular costeado directamente por el aparato estatal del Sultán—, los reinos cristianos adolecían de una fuerza permanente generalizada.
«En el lado cristiano, salvo el rey, que tenía sus mesnadas propias, y las órdenes militares, no había un ejército regular. Todos los demás eran gente del pueblo que se movilizaba para las operaciones: las milicias concejiles», explicó Ramos Oliver.
El historiador desveló que la formación militar específica quedaba reservada casi en exclusiva a la nobleza y a las órdenes religiosas militares. Por el contrario, los ciudadanos que integraban las milicias locales contaban con un entrenamiento «muy somero», limitado a simulacros de combate e instrucción de tiro durante los domingos, dado que su función principal habitual era la defensa de sus respectivas villas y ciudades.
La dependencia de los ciclos agrícolas
Por su parte, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Baeza, Ignacio Montoro, quien asistió al acto institucional, subrayó el valor analítico de la conferencia para entender la intendencia de la época y la absoluta dependencia que la guerra del siglo XIII tenía respecto a los ciclos de la naturaleza.
Montoro recordó que las campañas militares de la Reconquista no eran continuas, sino estacionales: «Se guerreaba cuando la agricultura o la ganadería daban un margen. Por eso las campañas se concentraban en verano y se detenían en invierno». El edil agradeció públicamente el esfuerzo de la presidenta del Ateneo, Filomena Garrido, y de la responsable de la sección de Historia del colectivo, María Dolores Higueras, por enriquecer la efeméride local con aportaciones de rigor científico.
Alianza cultural con Granada
El acto contó también con una notable dimensión institucional gracias a la presencia del general Antonio Ruiz Benítez, presidente de la Asociación de Amigos del Instituto de Historia y Cultura Militar de Granada. Ruiz Benítez, figura muy vinculada a Baeza tras haber sido el pregonero de la estatua del capitán Arredondo, enfatizó la importancia del convenio de colaboración suscrito con el Ateneo.
Según el general, esta alianza permitirá ampliar de forma estable las actividades comunes de investigación y divulgación en la localidad. «Queremos aportar luz sobre las técnicas, armas y procedimientos de una época trascendental», concluyó Ruiz Benítez, celebrando la apertura del patrimonio documental militar a la ciudadanía.

