Tres funciones teatrales han servido este viernes 29 de mayo para que la comunidad educativa del CEIP Ángel López Salazar de Baeza conmemore el 800 aniversario de la conquista de la ciudad con el estreno de la obra “800 años” en el Teatro Montemar. El proyecto, impulsado por el propio centro a propuesta del Ayuntamiento de Baeza, ha implicado a cerca de un centenar de personas entre alumnado, profesorado y familias, en una iniciativa educativa y cultural que combina divulgación histórica y participación colectiva.
La representación forma parte del programa oficial organizado por el consistorio para celebrar esta efeméride histórica, que se extenderá hasta el próximo 30 de noviembre y en la que participan distintos colectivos y entidades locales. El CEIP Ángel López Salazar ha contribuido con una propuesta escénica propia, apoyada en su trayectoria dentro de los programas culturales de la Junta de Andalucía.
El director del centro, Bartolomé Cartas, explicó el origen de la iniciativa. “El ayuntamiento nos propuso a todos los colegios si queríamos colaborar en los actos del centenario de la conquista de Baeza, y nosotros dijimos: ‘por qué no’”. Cartas subrayó además el reto organizativo que ha supuesto la obra: “Han sido cerca de 100 actores y actrices […] para hacernos coincidir a todos ha sido muy difícil”. Pese a ello, valoró el resultado como “muy positivo”, destacando que el proyecto se enmarca en “uno de nuestros programas estrella, el de programas culturales”.
La obra ha sido escrita por Francisco Morillas, docente jubilado y colaborador habitual del centro, quien planteó una propuesta que trasciende la recreación histórica estricta. El montaje propone un viaje entre pasado y presente, con un enfoque didáctico y accesible para todos los públicos. Morillas destacó el carácter colectivo del proyecto. “Esto es gracias a un gran equipo, un alumnado maravilloso, unos padres muy implicados y un profesorado extraordinario”. Asimismo, agradeció la colaboración de entidades y patrocinadores, así como el trabajo técnico y artístico implicado en la escenografía y el vestuario.
Desde la Asociación de Madres y Padres de Alumnado (AMPA) La Isla, su presidenta Magdalena Jiménez puso en valor la continuidad del teatro como actividad educativa en el centro: “Gracias al maestro Paco […] es posible hacer estos teatros que hacemos. En nuestro colegio todos los trimestres se hace un teatro”.
El proceso de preparación se ha desarrollado durante varios meses, integrándose en la actividad educativa del centro. La coordinadora del programa, Paqui Poza, ha sido señalada por el equipo como una figura clave en la organización del montaje.
El alumnado participante ha destacado tanto el aprendizaje histórico como la experiencia de convivencia. Candela García afirmó que “el teatro me ha parecido muy chulo […] una manera chula de convivir con nuestros compañeros”, tras un proceso de preparación de “un trimestre entero”. En la misma línea, Javier Cruz señaló que la actividad ha sido “muy divertida” y que le ha permitido aprender “muchísimo” sobre la historia local, tras interpretar el papel de “un soldado cristiano”.
La implicación de toda la comunidad educativa —desde la interpretación hasta la elaboración de vestuario y decorados— ha convertido esta iniciativa en una experiencia integral que refuerza el vínculo entre educación, cultura e historia local, en el marco de una conmemoración que continúa movilizando a la ciudad de Baeza.

