El municipio de Ibros dio comienzo oficial a sus fiestas patronales el pasado sábado con la lectura del pregón desde el balcón del Ayuntamiento. José Carlos Martínez Valero, profesional residente en Madrid pero de profundas raíces ibreñas, fue el encargado de anunciar unas celebraciones que rinden honor a la Virgen de los Remedios. El acto marca el pistoletazo de salida a una programación que combina tradición, devoción y convivencia vecinal, y que este año recupera la esencia de la infancia a través de la palabra.
La elección del pregonero de esta edición ha tenido un fuerte componente emocional y familiar. Martínez Valero recoge el testigo de su abuelo, Don José María, quien también desempeñó esta labor años atrás, cumpliendo así un deseo compartido por su familia y por la propia institución municipal. Durante su intervención, el pregonero destacó el vínculo inquebrantable que mantiene con el pueblo pese a haber nacido en Valencia y residir actualmente en la capital. «Es un completo honor porque los grandes momentos de mi infancia los he vivido en este pueblo. Tengo muchísimos recuerdos en torno a la feria, los veranos que pasaba aquí, a la Virgen de los Remedios y a mis abuelos», afirmó conmovido Martínez Valero antes de dirigirse a la ciudadanía.
El pregón se alejó de los formatos convencionales para adoptar una estructura narrativa y artística. Según explicó el autor, su intención fue construir un relato que integrara diversas etapas vitales y referencias culturales: «He querido realizarlo de una forma un poco diferente, con muchas referencias literarias, y contando una historia que al final lo que pretende es exaltar la feria de Ibros desde la visión de un niño, desde la visión del adulto y siempre con las puertas abiertas al futuro y a lo que nos depara». Uno de los momentos más emotivos fue la mención a su primer recuerdo festivo, una fotografía de cuando apenas tenía dos años en el quicio de la puerta de sus abuelos, esperando el paso de la procesión.
Por su parte, el alcalde de Ibros, Juan Matías Reyes, mostró su satisfacción por el desarrollo de los eventos previos y la gran acogida de este inicio oficial. La administración local ha trabajado en una agenda que busca el disfrute de toda la población, desde la infancia hasta las personas mayores. «Arrancamos con ganas, con una ilusión y con mucha alegría. Ya hemos tenido la entresala, la preferia, conciertos y eventos importantes como la carrera de lunes de mayo. Lo que esperábamos era este pistoletazo de salida, que el pregonero nos deleitara con su pregón, que va a ser magnífico», señaló el primer edil antes del discurso.
Reyes también subrayó la idoneidad de Martínez Valero, destacando su compromiso personal con las tradiciones del municipio, como su participación activa portando la imagen de la patrona: «Habíamos hablado otros años de que le gustaba, de que también coge a la Virgen de los Remedios, también la lleva en su hombro, y ya estaba esperando el momento de que pudiera ser. Al final han coincidido las dos vertientes y tenemos a José Carlos aquí».
Tras el pregón, la atención se centró en la procesión de la Virgen de los Remedios, uno de los momentos más solemnes y esperados por la comunidad. El programa festivo, que ya ha contado con actividades populares como los tradicionales cabezudos, continuará durante las próximas jornadas promoviendo espacios de reunión para residentes y visitantes. El alcalde concluyó haciendo un llamamiento a la concordia: «Que la gente disfrute, que sean felices y aprovechen estos días de armonía, de amistad, de hermandad; de aprovechar también a los familiares que van a venir y, si no, hablar con los que no van a poder este año».



