La Asociación de Familiares y Personas con Alzheimer y otras Demencias “21 de septiembre” ha presentado esta mañana un mural pictórico único en sus instalaciones de Úbeda, fruto de una colaboración con el reconocido artista local Antonio Roa. La obra, titulada “Collares rotos”, no es solo una pieza artística, sino el resultado de un proyecto de laborterapia en el que han participado activamente las personas usuarias del centro de día y de la asociación, con el objetivo de utilizar la creación plástica para ralentizar los efectos del deterioro cognitivo.
La iniciativa, que ha contado con el apoyo de la Concejalía de Salud y la financiación de materiales por parte de José Carlos Biedma, se fundamenta en las denominadas terapias no farmacológicas. Según ha explicado la directora del centro de día, Mari Toni Carrasco, el enfoque principal de la entidad es mantener la actividad cognitiva el mayor tiempo posible a través de la estimulación. “Hemos redirigido la laborterapia para sacarle el mayor beneficio posible. Hemos trabajado atención, percepción y concentración, así como aspectos funcionales en el área de las praxis y la psicomotricidad fina”, ha detallado Carrasco, quien subraya que la actividad ha tenido un impacto emocional profundo: “Ver cómo los usuarios afectan su autoestima, su identidad, su propósito y su sentimiento de utilidad tiene grandes beneficios”.
La realización del mural ha destacado por su carácter inclusivo y adaptado a las diversas fases de la enfermedad. La metodología permitió que personas en estadios iniciales trabajaran con mayor autonomía, mientras que quienes se encuentran en fases más avanzadas pudieron participar mediante el acompañamiento físico de profesionales. “Hemos conseguido que participen usuarios en fases más avanzadas a través de la guía de la psicóloga y la terapeuta ocupacional, guiándoles la mano para recordar incluso el movimiento”, ha precisado la directora.
Por su parte, el artista Antonio Roa ha manifestado el calado personal de esta colaboración, la tercera de carácter social que emprende tras su jubilación como docente. Roa ha recordado su etapa como maestro al trabajar con el grupo: “Encontrarme con ellos me ha recordado a cuando enseñaba a pintar a mis alumnos. El nombre del cuadro me vino de momento a la cabeza: se titula ‘Collares rotos’, vidas rotas. Ha sido una experiencia para mí súper gratificante, iba a mi casa contento y con ganas de pintar”. El autor ha agradecido la implicación de todos los participantes en un proyecto que se suma a sus anteriores colaboraciones con asociaciones de cáncer infantil y asperger.
La concejala de Salud de Úbeda, Francisca Isabel Millán, ha querido poner en valor la trascendencia de este tipo de actividades que superan la rutina diaria de los centros sociosanitarios. “Esta ha sido una experiencia que traspasa mucho más las actividades que se desarrollan diariamente. Úbeda ha de sentirse infinitamente orgullosa de la labor que realizan asociaciones como esta. La generosidad y el compromiso de Antonio Roa con estos pacientes le ha enriquecido incluso más a él que lo que él haya podido dar”, ha concluido la edil.

