La ciudad de Úbeda ha dado comienzo esta tarde a las jornadas divulgativas «Redescubriendo el Parkinson», una iniciativa diseñada para sensibilizar a la ciudadanía y ofrecer herramientas de apoyo a las personas afectadas y sus familias. El evento, que coincide con la víspera del Día Mundial del Parkinson (11 de abril), se desarrolla entre hoy viernes y mañana sábado, combinando ponencias técnicas con actividades de convivencia y un torneo de tenis de mesa solidario.
La inauguración ha contado con la presencia de Francisca Isabel Millán, concejala de Salud de Úbeda; María Dolores Mármol, tesorera de la Asociación Unidos por el Parkinson Úbeda; e Inmaculada Vico, patrona de la Fundación AISSE. Las jornadas tienen como objetivo principal romper los estigmas asociados a esta patología neurológica y proporcionar una red de contención para quienes afrontan el diagnóstico.
Una visión humana y multidisciplinar
La concejala Francisca Isabel Millán ha subrayado que, aunque las charlas abordan aspectos técnicos de fisioterapia o logopedia, el enfoque es accesible para toda la población. «Son de vital importancia en el sentido de que no solo van dirigidas a personal médico. Van dirigidas de una forma llana y que entienda todo el mundo para dar a conocer esta enfermedad realmente, que normalmente se asocia simplemente a esos temblores de mano, y hay mucho más detrás de ella», ha afirmado Millán.
Más allá del temblor: la realidad del paciente
Desde la Asociación Unidos por el Parkinson Úbeda, su tesorera, María Dolores Mármol, ha compartido una perspectiva personal y necesaria sobre los síntomas que a menudo pasan desapercibidos para la sociedad, como la pérdida de voz, la rigidez o las dificultades en la escritura. «El Parkinson es mucho más que temblor, es que te falla un poco la memoria, es que la voz se te va quedando cada vez más bajita […] necesitamos concienciar y visibilizar sobre esta enfermedad», ha explicado Mármol.
Mármol ha descrito el proceso emocional tras el diagnóstico como un camino que transita desde el duelo hasta la adaptación, enfatizando el valor de la asociación como un «lugar seguro donde compartir sus miedos y sus incertidumbres».
El valor de la intervención temprana
Por su parte, Inmaculada Vico, representante de la Fundación AISSE, ha explicado el cambio de paradigma en el tratamiento de la enfermedad, abogando por una intervención desde el primer momento en disciplinas como la neuropsicología y la terapia ocupacional. «Durante mucho tiempo hemos estado metidos en una disciplina muy clínica donde se daba un diagnóstico y prácticamente te ibas a casa […] se ha dado una vuelta a esto y se ve la importancia de la intervención desde el principio», ha señalado Vico, justificando el nombre de las jornadas como una forma de ofrecer un «nuevo vuelco» a la visión tradicional de la patología.
Deporte y solidaridad como cierre
El programa concluirá mañana sábado con un torneo de ping-pong solidario, una actividad que no es casual: el tenis de mesa se utiliza como herramienta terapéutica para que las personas con Parkinson se mantengan activas.
Inmaculada Vico ha animado a la participación ciudadana, recordando que estas patologías neurológicas conllevan un alto coste económico para las familias: «Necesitan todo el apoyo económico que se le pueda dar, venir aunque sea a darle tres veces a la pelota, pero sobre todo a colaborar».
La asociación, aunque de reciente creación y aún sin sede social física, mantiene sus encuentros los martes y jueves por la mañana en la localidad, reafirmando su lema de que ningún paciente debe caminar solo tras el diagnóstico.




