El Centro de Interpretación Olivar y Aceite, en colaboración con la Asociación Nacional de Maestros y Operarios de Almazara (AEMODA), ha presentado la quinta edición del Curso Maestros y Operarios de Almazara. Esta iniciativa formativa, que se desarrollará entre los meses de marzo y octubre, busca profesionalizar el sector a través de una titulación oficial amparada por el Real Decreto 646/2011, permitiendo a las personas participantes obtener el certificado de profesionalidad en la obtención de aceites de oliva.
El curso está organizado por el Centro de Interpretación Olivar y Aceite y AEMODA, que agrupa a más de 700 maestros y operarios de almazara de todo el país. La propuesta formativa consta de 390 horas estructuradas en cuatro módulos que abarcan la obtención de aceite de oliva virgen, aceite de oliva refinado, aceite de orujo y el almacenamiento y trasiego de aceite, incluyendo contenidos de análisis sensorial. La programación combina sesiones online y formación práctica presencial agrupada en cinco fines de semana para que las personas participantes puedan compatibilizar el curso con su actividad laboral. El plazo de inscripción permanecerá abierto hasta el 5 de marzo a través de la web del Centro de Interpretación o mediante el correo electrónico formacion@centrodeolivaryaceite.com.
Según se explicó en la presentación, la formación está especialmente orientada a profesionales del sector oleícola —operarios, maestros y personal técnico de almazara— que desean actualizar conocimientos, así como a personas que quieren orientar su futuro profesional hacia este ámbito.
El valor de la formación y la profesionalización
Durante la presentación, Francisco Javier Lozano, concejal de Agricultura de Úbeda y presidente del Centro de Interpretación Olivar y Aceite, destacó el crecimiento de la rama formativa en la entidad. «Trasladarles que es un día importante, porque si un apartado está al alza dentro del Centro de Interpretación es la formación; es el apartado que genera más ingresos presupuestarios para dinamizar el Centro y en ello vamos a dedicar gran parte de nuestros esfuerzos».
El edil insistió en que el objetivo del programa es «profesionalizar ese trabajo de operarios y maestros de almazara, que yo siempre digo, es de sol a sol, de luna a luna, a la hora de producir el aceite de oliva virgen extra», y recalcó que la figura del maestro «juega un papel fundamental, no solo en el rendimiento de un proceso industrial que tiene que aprovechar el recurso fruto de la aceituna, sino también en parámetros de calidad». En este sentido, defendió «ese equilibrio entre el proceso industrial de fabricar un zumo de aceituna y también la apuesta decidida en la innovación, en las herramientas, en la formación que se va a otorgar a estos profesionales a través de este maravilloso curso, que les va a dar una visión mucho más amplia para esa apuesta decidida en la que todos estamos trabajando conjuntamente, que es la apuesta de la calidad».
Además, anunció la incorporación de Elena Escudero a la estructura del Centro para coordinar estas acciones, destacando su «gran currículum en el ámbito de la formación y la cultura del olivar».
Por su parte, Juan Alberto Cobo, vicepresidente de AEMODA, hizo hincapié en el valor diferencial de que sea una asociación de profesionales quien impulse el programa. «No es solo teoría; somos más de 700 maestros que nos dedicamos a la producción de aceite. Además del nivel teórico, tenemos el tema práctico porque nos dedicamos a eso a pie de fábrica todos los días».
Además aportó su propia experiencia como ejemplo del impacto de la formación: «Los maestros y operarios de almazara promovimos este curso y, de hecho, hablo de mi propia experiencia: yo he hecho el curso y me he acreditado; tengo el título acreditado en la primera edición, lo hice personalmente». Desde esa perspectiva, insistió en la necesidad de acreditar la cualificación en un mercado cada vez más exigente: «Está muy bien la formación y todos los temas teóricos, pero es muy importante que, cuando vamos a vender un aceite, detrás de ese aceite haya profesionales, porque no tiene mucho sentido que el aceite lo hagan personas que no estén cualificadas; hay muchas personas con gran capacidad, pero tienen que estar acreditadas por una formación que respalde esa capacidad, si no, realmente no tiene mucho sentido».
Cobo también incidió en que la formación no debe verse como un gasto, sino como una inversión para la rentabilidad de agricultores y almazaras: «Cualquier almazara que tenga un profesional acreditado y sepa lo que está haciendo puede ser mucho más rentable».
Empleabilidad y apoyo empresarial
El curso destaca por su alto índice de empleabilidad y por contar con un equipo docente de primer nivel compuesto por 40 especialistas. Además, el programa es bonificable al 100% para las personas trabajadoras del sector a través de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE).
La viabilidad de esta quinta edición es posible gracias al respaldo de diez empresas patrocinadoras y ocho entidades colaboradoras, que refuerzan el compromiso del tejido industrial con la calidad y la excelencia en la elaboración del aceite de oliva.

