La ciudad jiennense presenta en FITUR una edición especial de su gran cita culinaria, marcada por la conexión histórica con México y el traslado estratégico del Centro de Interpretación ‘Oliva y Aceite’.
Úbeda no solo es piedra tallada y trazado señorial; es también un paladar que viaja entre dos mundos. En el marco de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), el stand de la provincia de Jaén ha acogido la puesta de largo de las XXV Jornadas Gastronómicas en el Renacimiento, una edición que, al cumplir un cuarto de siglo, refuerza su proyección internacional vinculándose con sus raíces iberoamericanas.
Las jornadas, que se celebrarán del 30 de enero al 15 de marzo, proponen un viaje de ida y vuelta a través de la historia. Según explicó Elena Rodríguez, concejala de Turismo de Úbeda, esta efeméride no es solo una celebración local, sino un «puente entre culturas que se reconocen en la mesa». La gran novedad de este año es la alianza con la ciudad mexicana de Zacatecas, también Patrimonio de la Humanidad, con la que Úbeda comparte un cordón umbilical arquitectónico y, como se demostrará este año, también gastronómico.
El mestizaje como ingrediente
«La declaración de 2003 como Patrimonio Mundial está estrechamente ligada a la conexión del Renacimiento del sur con el de Latinoamérica», recordó Francisco Javier Lozano, diputado de Promoción y Turismo. Este vínculo se materializará el 19 de febrero, cuando el Centro de Interpretación ‘Oliva y Aceite’ albergue una degustación de platos inspirados en recetas zacatecanas, donde el cacao, el tomate y el maíz se fusionarán con el aceite de oliva virgen extra (AOVE) de la Loma.
La cita cuenta este año con la colaboración del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, liderado por Gloria López Morales, y el respaldo histórico del investigador Vicente Ruiz, director de la UNED en la provincia, quien ha prologado la edición especial del libro de las jornadas analizando los intercambios culinarios entre el Viejo y el Nuevo Mundo.
Un sector unido: del palacio a la mesa
El despliegue de esta 25ª edición es una muestra de músculo del sector hostelero local. Participarán 11 restaurantes y tres cafeterías (14 empresas en total), que ofrecerán menús temáticos y, como novedad, meriendas renacentistas para dinamizar las tardes ubetenses. A ellos se suman 14 productores de AOVE, garantizando que el «oro líquido» sea el eje vertebrador de cada plato.
La imagen visual de este aniversario ha corrido a cargo del artista Marcelo Góngora, quien ha diseñado una cartelería elegante protagonizada por la figura de Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V y figura clave en el esplendor de la ciudad. Además, se ha editado un recetario conmemorativo, «25 años, 25 recetas», que rinde homenaje a los restauradores que han mantenido viva la llama de estas jornadas desde sus inicios.
El futuro del aceite en 2026
El diputado Lozano aprovechó el acto para realizar un anuncio estratégico: el traslado inminente del Centro de Interpretación ‘Oliva y Aceite’ a una nueva ubicación durante este ejercicio 2026. Este movimiento busca potenciar un recurso que se ha vuelto indispensable para el turismo sostenible y la cultura del olivar en la provincia.
La presentación oficial de las jornadas tendrá lugar en el emblemático Palacio Vela de los Cobos, propiedad de la familia Riba. Allí, los asistentes podrán disfrutar de una exposición única de recetarios antiguos y bibliografía gastronómica de varios continentes, subrayando que en Úbeda, la historia no solo se estudia en los libros, sino que se degusta en el plato.

