Reflexión: Jesús sigue muriendo y viviendo

     Todos los españoles estamos pendientes cada día de las noticias para ver si el número de los fallecidos por el “coronavirus” desciende. Por encima de si las estadísticas son o no fiables, lo cierto es que el número de las personas fallecidas se mantiene, y aunque vaya reduciéndose, hasta el día en que no lleguen a cero los muertos, estaremos con el alma en vilo, pues cada uno de ellos nos duele, es más, podríamos estar o ser uno de ellos.

     Hace dos meses, al comenzar el estado de alarma, alguien afirmaba: “Este año no hay Semana Santa” Y lo   razonaba así: “Nuestros templos están ya cerrados y no abrirán; no se celebraran las ceremonias litúrgicas de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo; nuestras ciudades y su calles no serán el escenario de las majestuosas procesiones, que son magníficas catequesis del amor de Dios para toda persona que tenga sentimientos…” Sin embargo, otra persona que lo escuchaba, le respondía desde la realidad que ya estaba sucediendo: “¿Cuántas personas están padeciendo la pasión, el sufrimiento y la muerte en su propia carne y en la de sus familiares y amigos? ¿Cuantos doctores-as, enfermeros-as están asumiendo y compartiendo como propios los sufrimientos de los enfermos, de sus familias? ¿Cuántas personas voluntarias se desviven por los que de una u otra forma están padeciendo la epidemia y sus consecuencias?”

     En verdad creo que este año ha habido, se ha celebrado y sigue habiendo y celebrándose la Semana Santa. La realidad que cada día se vive en nuestros hospitales, en nuestras residencias de mayores y en nuestras casas, lo demuestra. Jesús sigue padeciendo y muriendo como hace dos mil años, rodeado de su familia más íntima: los doctores, médicos, enfermeros, sanitarios, capellanes, voluntarios… Ellos son el reflejo vivo de lo que sucedió en el monte Calvario: Jesús, Dios y hombre como nosotros, acompañado en la intimidad y soledad de su Madre, la Virgen María y de Juan, su discípulo y amigo verdadero…

     Aquel acontecimiento histórico revolucionó la historia y la sigue revolucionando. Desde entonces miles y miles de personas han vivido y viven una vida distinta; han entregado y siguen entregando sus personas a favor de los demás. Lo que ocurrió en aquella semana que llamamos Santa por los hechos ocurridos, siguen ocurriendo y celebrándose hoy entre nosotros: En verdad Jesucristo, hoy padece, sufre y muere en los enfermos y muertos del coronavirus, en sus familiares, en los hermanos pobres y humildes, en los enfermos, en los presos, hambrientos, sedientos… Ellos son los que completan lo que le falta a la pasión de Cristo, como decía San Pablo,

     Es la realidad del mal en la historia de la humanidad. Es el mal que se manifiesta como consecuencia del primer pecado de los hombres, el pecado original; es el mal…, fruto del abuso de la libertad de la que el ser humano fue investido por Dios. Sí, la naturaleza humana está dañada en su raíz y toda ella sufre dolores de parto…

     Sin embargo, como dice también San Pablo “donde abundó el pecado, el mal y con el pecado la muerte, sobreabundó la gracia, y con la gracia la vida”. Ahí están todos los esfuerzos, trabajos de científicos, de doctores, médicos, sacerdotes y voluntarios que incluso, asumiendo como propios los sufrimientos ajenos, luchan y están intentando hacer posible la vida. Estos días todos los españoles les estamos agradeciendo con nuestros aplausos, nuestros cantos y también con nuestros silencios su esfuerzo, su tesón y su amor a favor de la vida.

     Estos días estamos viviendo una experiencia nueva que está marcando nuestro futuro. Estamos dando sepultura a cientos y miles de personas, unas conocidas y otras desconocidas; unas de nuestra familia, otras de las distintas ciudades de España y del mundo. Son personas a las que hemos querido, apreciado, valorado…, pero la experiencia que estamos viviendo estos largos días es algo dramático y dantesco: Despidiendo a personas queridas, abuelos, padres, madres, hermano-as, jóvenes… sin poder expresar y comunicar los sentimientos…que tenemos como personas. ¿Cómo poder vivir esos momentos tan difíciles, tan fuertes… sin esperanza?

     De pequeño oí decir a una señora ante la muerte de su hijo: “si no fuera por Dios, la vida, incluso la muerte, no tiene sentido…” Y Me pregunté, qué Dios es ese? Luego de mayor, fui comprendiendo que la señora era creyente, era cristiana y se refería a Jesucristo, al Dios de la Cruz, al Dios del amor, de la esperanza y de la vida. Comprendí entonces que la señora tenía razón.

     Hoy, ante la realidad que está ocurriendo en nuestro mundo es fundamental la fe y la esperanza. El ser humano no puede vivir sin ellas. La fe nos da el sentido de la existencia, el por qué vivimos. La esperanza aporta la fuerza y el estímulo para el duro caminar, y se hace imprescindible para afrontar la vida con sus problemas…

      Sí, la esperanza del creyente cristiano (tierra prometida, paraíso, cielo, gloria, vida eterna), bienes que todos deseamos, no se apoya en palabras vacías, utópicas, se fundamenta en una persona: en Jesús de Nazaret,  en sus hechos, en su vida; en concreto en su muerte y resurrección. Su mensaje abarca el presente como esfuerzo y tarea y el futuro como motivación impulsora y como meta. Esa es la razón por la que todos luchamos en esta vida, y por la que podemos decir como aquella señora: “Si no fuera por Dios”; “si no fuera por el amor de Dios, la vida no tiene sentido”

     Manuel Peláez Juárez
Consiliario diocesano de Jaén de la Adoración Nocturna Española.

San Pedro anuncia las glorias de Baeza en el cartel de la Tertulia Cofrade “El Capirote”

Inmersa la ciudad de Baeza en el tiempo litúrgico de pascua, las corporaciones, grupos parroquiales y movimientos de glorias de la ciudad, comienzan su cuenta atrás, con la esperanza, de que sus cultos y procesiones se puedan desarrollar, o al menos, tener otra disposición para que la devoción, pueda llegar a los fieles en estos momentos en los que nos encontramos.

Así, en el segundo domingo de pascua; domingo de la Divina Misericordia, la Tertulia Cofrade “El Capirote” hizo público por cuarto cartel de glorias, que en esta edición, es obra del cofrade y reconocido fotógrafo D. Pedro Narváez Moreno.

En el contexto del V aniversario del nacimiento de Gaspar Becerra ve la luz este cartel, el cual es presidido por San Pedro Apóstol, devoción que forma parte del santoral de la ciudad y que cada año procesiona por las calles de su barrio en el atardecer del mes de Junio.

El autor de la obra, Narváez Moreno, desgranaba así la misma en su presentación digital:

“Este año, como no podía ser de otra manera, al celebrarse el V Centenario del nacimiento del artista baezano Gaspar Becerra, del que se ha publicado un artículo en la revista editada por esta tertulia para esta Semana Santa, y al no conocerse la existencia de ninguna obra suya en nuestra ciudad, pensé que era adecuado utilizar una de las dos obras existentes en Baeza y que son atribuidas a su padre, se trata de las tablas de San Pedro y San Pablo, realizadas por Antón Becerra para el retablo de la Parroquia de Santa Cruz y que en la actualidad de conservan en el Museo de la Catedral de Baeza. Hay constancia en 1533 de ciertos pagos recibidos por este autor por la realización de este retablo. También se conserva una obra firmada por él en el Museo Arqueológico Nacional; se trata de una tabla de la Virgen con El Niño, San José y un ángel.

La tabla elegida para el cartel es la de San Pedro, una devoción muy arraigada en la historia espiritual de nuestra ciudad, donde existió una parroquia homónima. Es tradición la celebración de su festividad en el barrio que lleva su nombre, en torno a una imagen que se venera en el convento de Santa Catalina.

En este Tiempo de Glorias, este apóstol cuyo sobrenombre de Pedro se lo puso Jesús al señalarle como la «piedra» (petra en latín) sobre la que habría de edificar su Iglesia, este apóstol que afirmaría la divinidad de Jesús: “Tú eres Cristo, el Hijo de Dios vivo” (Mat. 16, 16), este apóstol al que Jesús confiaría la máxima autoridad: “Bienaventurado eres tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado eso la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro, y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Te daré las llaves del reino de los cielos. Y todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra, será también desatado en los cielos” (Mat. 16, 17-19). Este apóstol, sin duda alguna, nos guiará en este tiempo de Glorias al encuentro con Cristo Resucitado e intercederá por tantas personas dolientes, víctimas de la situación que estamos viviendo”.

Reflexión: Misericordia es el D.N.I. de Dios y de toda persona

Los creyentes, y más aún los cristianos, sabemos por experiencia que el verdadero rostro de Dios es el amor misericordioso. Que la misericordia es el carnet de identidad de Dios. Misericordia significa abrir el corazón al miserable, es la actitud divina que abraza, la entrega de Dios que acoge, que se presta a perdonar…, y que se ha manifestado en Jesucristo.

     El Papa Francisco invitaba hace tres años a la comunidad universal a vivir el Año Jubilar de la Misericordia. Año, en el que todos descubriéramos y experimentáramos la misericordia de Dios en lo personal y en lo comunitario.

     Los cristianos y toda persona de buena voluntad en estos momentos en que nuestro mundo sufre sobremanera, queremos saborear el amor misericordioso de Dios para con nosotros y para con los demás, pero también queremos ser samaritanos, poniendo por obra la misericordia que recibimos de Dios… 

     Este año la pandemia mundial del coronavirus nos ha sorprendido a todos. Pero no debería sorprendernos, porque todos sabemos de nuestra debilidad y limitación desde que nacemos.

     En la vida observamos que todas las personas somos conscientes de nuestra debilidad humana y de nuestros males, aunque nos cueste reconocerlos y a veces hasta ocultarlos.  

     También observamos que nos gusta que nos quieran, que nos quieran tal y como somos, que nos valoren, que nos perdonen…  Y cuando eso ocurre, nos llenamos de satisfacción, alegría y gozo.

     Muchas personas viven una alegría inmensa cada vez que se sienten amados y perdonados; otros muchos experimentan que Dios les ama y es misericordioso con ellos, a pesar de sus infidelidades y de sus pecados.

     También experimentamos que la misericordia vivida con los otros aporta una satisfacción indescriptible tanto en quien la realiza como en quien la recibe.

      Lo cierto es que Dios se ha revelado a lo largo de la Historia de la salvación y se ha manifestado en su actuar como es, misericordioso y compasivo; y que revela lo que quiere de las personas que han salido de sus manos.

      Pero fue en su Hijo Jesucristo, el Dios encarnado, donde se expresa por antonomasia la identidad de Dios. Cristo manifiesta el rostro de Dios con sus palabras, con sus obras y en su vida… Por eso, contemplando a Cristo, experimentamos el verdadero rostro de Dios, misericordioso y compasivo, que nos sale al encuentro para que nos acerquemos a él, vivamos y acojamos la misericordia que constantemente necesitamos.

     El Evangelista San Juan nos presenta a Dios como el amor que se hace patente por su cercanía, compasión, misericordia, ternura, entrega, búsqueda constante. Pero es San Lucas quien expone de modo singular la misericordia divina, sobre todo en el capítulo quince de su Evangelio. Es el Dios que acoge, perdona, que no tiene en cuenta el mal, que es paciente, confía, espera y ayuda.

     Dios misericordioso ha salido a nuestro encuentro. Y es ese encuentro misericordioso el que puede transformar nuestras vidas como lo ha hecho con la vida de tantos santos en la historia.

     Clemente de Alejandría decía “Jesús es el único capaz de curar nuestras heridas, porque corta los sufrimientos de manera absoluta y hasta la raíz”.

    Es necesario, pues, que no solo conozcamos la misericordia de Dios regalada en su Hijo Jesucristo sino que la experimentemos en carne propia. ¡Qué hermoso acoger y vivir la misericordia de Dios, estos días tan llenos de dolor, de pena, de tristeza, de muerte, pero también de vida!

                             Manuel Peláez Juárez, Párroco S. Pablo.

Opinión: Baeza y sus casualidades

Caen de nuevo las últimas horas en el primer día de la Pascua. En esta tarde de abril, donde se alargan perezosamente los rayos, el aire acaricia los árboles de los paseíllos y la espadaña de San Antonio irrumpe desde las primeras horas del día en repiques de victoria; todo nos recuerda que una nueva Semana Santa se nos escapó entre las manos.

Dice nuestro jefe de los santos que las casualidades no existen. Ciertas son siempre sus reflexiones e impresiones y ¡cómo no!, también esta frase, que tan a menudo, entre tertulias y ratos de hermandad, nos recuerda y toma protagonismo en todo lo que nos acontece: ¡sí jefe! Siempre tarde o temprano se cumple, como es este caso.

Desde que amaneció este Domingo de Resurrección, rumores de campanillas y pasodobles envuelven los callejones de la memoria de este que les escribe ahora al teclado. Este año no pudimos vivir este día de baezanas maneras junto a la gran familia cofrade de Baeza como en otros años. Este año los abrazos en el domicilio de la Hermana Mayor para felicitarnos la nueva Pascua se transformaron en saludos y mensajes digitales, algunas llamadas telefónicas de amigos cercanos y gran cantidad de fotografías colapsando whatsApp.

Durante esta semana de Dios hemos visto 3.000 historias de instagram que nos decían: “volveremos a soñar”, junto a las fotografías de los Titulares del usuario. También hemos visto dedicatorias en Facebook, en los estados de whatsApp, muchos vídeos y alguna que otra declaración de amor.

Es cierto que el amor forma parte de la medida del hombre, pues nacemos y estamos creados para amar. También es cierto ver cómo cada uno expresa sus sentimientos hacia sus Titulares, cómo le dicta su corazón y refleja lo que pudo ser y no fue.

Siete días y siete noches, con sus vísperas, momentos previos y tradiciones no escritas que cada uno intentó llevar como mejor pudo, aceptando siempre la voluntad del Altísimo pues siempre es Su voluntad y no la nuestra y por lo tanto, más que desde el recuerdo, había que hacerlo desde la esperanza.

No quisimos entender cuando en el Balcón del Concejo, allá por octubre de 2018, salía mediante sorteo, que el cartel de la presente Semana Santa debía de ser la Cofradía del Niño. Quizás las casualidades no existen.

Durante estos días, en el que tanto hemos añorado y recordado, nos hacía falta que llegará este Domingo de Resurreción para llegar a los recuerdos más tiernos e inocentes de nuestro renacer al mundo cofrade.

Quizás las casualidades no existen y, al igual que cuando éramos pequeños, la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección se convertía en una noche de reyes, donde era imposible conciliar el sueño de pensar en la emoción que supondría llevar al día siguiente las andas del Niño Jesús, era necesario llamar de nuevo a los corazones para entender que solo haciéndonos como niños entraremos en el Reino de los Cielos.

Quizás las casualidades no existen y fueron los caprichos de Baeza los que, sin decir nada y a la vez diciéndolo todo, tuvieron que poner en su sitio los alegatos de ideas escritas por corazones de piedra.

Estábamos preparados para tantas cosas…¡Pero para esto no! No estábamos preparados a no ver al Niño entre chiquillerío y alegrías por las calles de nuestra tierra, no estábamos preparados para renunciar a nuestras primeras experiencias como horquilleros debajo de unas andas. ¡Eso nunca se olvida! ¡Y hay quien dice que no es Semana Santa!

¿Casualidad? ¿Quién quería que se alejara de su memoria y su corazón los más bellos sueños de los niños de Baeza? ¿O acaso tendrían que tener Niño Jesús otras Semana Santas de otros lugares geográficos para que empecemos a soñar con los sueños de Baeza?

Pues sí. No era casualidad que el Niño Jesús, el de “las campanitas” o de “los bizcochos” debiera de anunciar esta Semana Santa, esta que jamás olvidaremos, esta que siempre nos recordará cada vez que veamos el cartel, que aquel año, al renacer con Cristo Resucitado, nos agarramos a la mano de nuestro Niño para así, volver a soñar con una nueva Semana Santa, una semana que no se aleja, sino que Él nos muestra que acaba de empezar ¡soñémosla!

¡Gracias Baeza, por regalarnos esta bonita casualidad!

¡Volveremos con brío creciente!

Mientras que en muchos hogares españoles, los ciudadanos seguían las declaraciones del Presidente Sánchez, en la Muy Noble, Antigua, Leal y Cofrade ciudad Baeza, los hijos de esta tierra de María Santísima, atendían a sus teléfonos móviles y redes sociales, para asegurar lo que todo el mundo no quería que leer, pero que llegó y que era el comunicado oficial de la Agrupación Arciprestal de Cofradías y Hermandades de Baeza, que de la mano de las instituciones religiosas e institucionales, suspendían las estaciones de penitencia de las diferentes corporaciones baezanas para esta Semana Santa.

Silencios, lágrimas y una enorme ovación, como si se estuviera despidiendo la mejor de las chicotadas en la esquina de San Pablo Apóstol con Plaza de España. Pues Baeza, estaba ante la mejor levantá, el mejor cante del saetero, ante esa ilusión de presenciar el azul de los cielos en la mañana domingo de los sueños y viviendo en la calles del Rojo o Sacramento la mejor de las estaciones de penitencia.

Como dice el himno, que tantas veces los baezanos entonan juntos:

Volveremos con brío creciente,

a luchar por tu antiguo esplendor

y reharemos tu fama ¡oh Baeza!

al servicio de España y de Dios.

Y así, esta tierra noble y bella como el sol, con el esfuerzo de todos los cofrades, trabajará con la mirada puesta en una nueva semana de Dios, llena de ilusiones y sueños.

La Fe no se suspende, Baeza no dejará de creer, no dejará de acunarse cada noche en los brazos de la Reina que alumbra con su mirada el valle del Guadalquivir, llevando así un susurro de amor por toda Andalucía.

No es el momento del “ahí quedó”, es el momento de comenzar de nuevos las vísperas ¡Que nos gusta unas vísperas! Baeza, la semana de Dios llama de nuevo a tus puertas.

Entregados los premios del concurso fotográfico cofrade “Luis Curiel Moreno”

La Cofradía del Cristo del Amor en su última cena y María Santísima de la Paz, Caridad y Madre de la Iglesia hizo entrega en el balcón del concejo de los premios del I concurso fotográfico “Luis Curiel Moreno”.

En esta primera edición, el concurso contó con casi cuarenta obras presentadas, recayendo los premios de la siguiente forma tras el fallo del jurado: tercer premio a Juan Miguel Salido, segundo premio a Manuel Higueras Cruz y el primer premio a Carlos Arcos Cruz.

La fotografía ganadora, ilustra uno de los momentos previos a la salida procesional de la corporación en la tarde del Domingo de Ramos, reflejando como uno de los costaleros de María Santísima, enciende la candelería bajo la mirada de la Reina de la Paz en las naves catedralicias.

Con este concurso, la Cofradía de la Santa Cena, quiere poner en valor la fotografía cofrade, dándole a dicho concurso el nombre de Luis Curiel Moreno, hermano fundador de dicha Cofradía, quien dedicó toda su vida, esfuerzo y sacrificio en favor de que este sueño fuera una realidad.

Manuel D. Lozano Guerra pronunció la charla cuaresmal de la Agrupación de Cofradías

Nueva cita en el balcón del concejo, celebrándose en esta ocasión la charla cuaresmal de la Agrupación de Cofradías y Hermandades de Baeza, que en este año, fue pronunciada por el conocido cofrade D. Manuel Dionisio Lozano Guerra.

Por primera vez, un seglar pronunció esta charla de cuaresma, pues hasta el momento, había sido pronunciada siempre por sacerdotes o religiosos, abriendo así la comisión permanente, la formación de la misma a laicos comprometidos.

Durante su charla, Lozano Guerra, invitó a los presentes a vivir este tiempo litúrgico de cuaresma siguiendo los preceptos que marca la iglesia, mostrando siempre un corazón abierto a la reconciliación y el amor al prójimo. Abstinencia, caridad y oración, deben de estar presentes en el día a día del cristiano, buscando la conversión y el renacer al llegar la pascua florida.

Así mismo, durante su charla, puso en valor la figura de las juntas de gobierno, haciendo especial mención a las vocalías de formación. En este sentido, el Sr. Conferenciante alabó el esfuerzo que se dedica por parte de estas vocalías a que los hermanos estén bien formados, haciendo todo un esfuerzo en traer a conferenciantes de primer orden, para que así se puedan beneficiar de sus conocimientos.

Subrayó en esta línea, que aunque sean los mismos siempre los que acuden, se seguirá trabajando en este campo, pues mientras un número de hermanos asistan, merecerá la pena.

También, durante su discurso, sugirió a los hermanos mayores y juntas de gobierno, de crear una vocalía específica de comunicación, con personas dedicadas a las redes sociales, aplicaciones móviles y nuevas tecnologías. En estos tiempos, la comunicación es esencial, pues aparte de ser un canal de información con los hermanos, también la evangelización puede llegar por estos canales, por lo cual, es necesario el tener una persona dedicada específicamente a tal cometido, pues hay que aprovechar al máximo los beneficios que ofrecen estos medios e intentar que los efectos negativos, interfieran lo menos posible.

Por último, destacar que Lozano Guerra, durante su charla, puso de manifiesto a las Cofradías y a los cofrades como: la rama más numerosa que conforma hoy la iglesia, siendo necesario cuidar esta rama, con el fin de entre todos, dar mayor gloria a Dios.

“Fervorosa, Madre nuestra”, la nueva marcha de Sebastián Cabrera dedicada a la Fervorosa de Baeza

La Parroquia de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol fue el lugar elegido para el estreno de la marcha procesional: “Fervorosa, Madre nuestra”, obra del músico y compositor baezano Sebastián Cabrera Checa, quien dedicó dicha obra a la dolorasa baezana con motivo del 75 aniversario fundacional de la Cofradía.

Dicho estreno se llevó a cabo dentro de la exaltación poética en honor a María Santísima en Sus Siete Dolores y Mayor Traspaso, dentro de los actos organizados por la corporación de la noche del Jueves Santo para conmemorar dicha efeméride.

Nuestra Señora de la Fervorosa. Manuel Higueras cruz.

El concierto corrió a cargo de la Banda de Música de Baeza, bajo la dirección del maestro Juan de Dios Robles Lorite, quienes conjugaron sus sones musicales junto a los versos recitados por un nutrido número de hermanos y devotos de la Nuestra Señora, quienes con poemas propios y de otros autores, piropearon a la Amantísima azucena.

Momento de gran calado para la Cofradía y el mundo cofrade de la ciudad fue el estreno de la marcha “Fervorosa, Madre nuestra”. Excelente piezamusical que fue interpretada por primera vez a las plantas de Nuestra Señora, quien lucía esplendorosa para tal ocasión en su capilla.

En palabras de Cabrera Checa, compositor de dicha obra, nos describe así su marcha: “La introducción refleja la alegría de la celebración. Una efeméride que tenemos la suerte de vivir y compartirla con Ella como Madre de Dios y Madre Nuestra”.

En este sentido, el compositor baezano incide que: “el primer tema es un canto jubiloso a modo de himno que me gustaría que sus horquilleros cantarán el Jueves Santo cuando la portan sobre sus hombros. Además, lleva una Salve, una oración que todos juntos, unidos como hermanos, entonarán al unísono”.

La letra que lleva dicha marcha dice así:

Fervorosa, Reina y Señora del Cielo

de belleza sin igual,

a Ti acudimos con Fe y demostrada humildad a cobijarnos bajo tu manto real.

Meceremos tus Dolores y suspiros

A la voz del capataz.

Llenos de gracia y de Amor fervoroso,

! Alzaremos por siempre tu Luz !

Estribillo: (2 veces)

Dios te Salve Reina y Madre, Fuente de toda Virtud.

Fervorosa, Madre nuestra,

Dadnos fuerza, esperanza y salud.

Estreno de la marcha. Manuel Higueras Cruz.

Continua el afamado músico baezano describiendo así su marcha: ”después repite nuevamente la introducción jubilosa del principio para, enlazar con un trío que es un pasaje romántico e íntimo que quiere expresar la penitencia anónima que vive el horquillero en silencio durante la procesión. Sus rezos, sus súplicas, sus conversaciones más sinceras con su Virgen Fervorosa. Todo ello, marcando esa cadencia perfecta del paso con que la llevan primorosamente en la anochecida de ese Jueves Santo, que se reviste de negro y de esparto para proclamar por las calles de Baeza el amor que todos los fervorosos le profesan a su Reina y Señora: María Santísima en sus Siete Dolores y Mayor Traspaso. Este emocionante trío se reexpone en octava alta endulzado por un sobrio contrapunto que culmina en una coda final que en fuerte y con solemnidad, parece clamar al viento: ¡Fervorosos, al cielo con Ella!”

Gran ovación y numerosos éxitos cosechó el estreno de dicha marcha, la cual, acompañará a María Santísima en sus Siete Dolores y Mayor Traspaso, en la noche del Jueves Santo por las calle de Baeza.

Jesús Romanov pronuncia en Baeza la conferencia: “El arte de vestir a la Virgen”

Nueva cita formativa en la ciudad de Baeza, en esta ocasión, de mano de la Hermandad y Cofradía de la Sagrada Oración de Ntro. Señor Jesucristo en el Huerto de los Olivos y María Santísima del Rosario en Sus Misterios Dolorosos, corporación, que a través de su vocalía de formación, organizó la conferencia “El arte de vestir a la Virgen”.

Dicha conferencia, fue impartida por el prestigioso Jesús Romanov Sánchez-Alfonso, profesor e investigador. Durante su intervención, Romanov, desgranó como a lo largo de la historia, la figura de María Santísima sirvió de inspiración a la hora de su representación en las diferentes disciplinas.

Así pues, destacó la evolución de la vestimenta de María Santísima, desde las primeras representaciones hasta la actualidad, haciendo hincapié en la influencia de las monarquías del momento, que marcaron un antes y un después en dicho arte, manifestando esta influencia en la iconografía que las imágenes fueron adquiriendo y adaptando para ser ataviadas.

Puso en valor durante su intervención, que el vestidor viene a complementar y poner en valor, el trabajo ejecutado por el escultor, siendo así, el culmen que pone a María en el centro como Reina y Madre.

Presencia de las devociones marianas de la ciudad tanto de gloria como de pasión a lo largo de su intervención, apoyándose de en las mismas, para hablar de las diferentes formas, que en la actualidad María adopta en sus múltiples cambios, adquiriendo cada una de ellas una personalidad propia, basadas en los estilos marcados por los principales vestidores.

La cita, tuvo lugar en el balcón del concejo, sede de la Agrupación Arciprestal de Cofradías y Hermandades de Baeza, contando así mismo, con la presencia de diversos hermanos de la corporación del azul caridad y de las Cofradías y Hermandades baezanas.

Baeza acoge las Jornadas Nacionales de Delegados de Catequesis y Catecumenado

Dentro de las actividades programadas con motivo del año jubilar avilista, la ciudad de Baeza, está acogiendo del 29 al 31 de enero las Jornadas Nacionales de Delegados de Catequesis y Catecumenado. Dichas jornadas, que son organizadas por la Conferencia Episcopal Española, se vienen celebrando anualmente en Madrid, trasladándose en esta edición de manera excepcional hasta la ciudad patrimonio mundial, con motivo del citado año jubilar.

Bajo el lema: “La catequesis encuentra en la diaconía un elemento constitutivo de su proceso y un criterio de autenticidad”, en torno a unos 70 Delegados de Catequesis de todas las Diócesis de España, sacerdotes y laicos, afrontarán diversos temas de formación. Para ello, a lo largo de estos tres días, especialistas en la materia llegados desde diferentes lugares de la geografía impartirán ponencias y comunicados.

En dichas jornadas se incidirá de una manera especial en dos asuntos como son: la dimensión socio-caritativa en la acción catequética de la Iglesia y con la presencia de la Hna. Verónica Donatello, responsable de catequesis para personas con discapacidad en el Secretariado de Catequesis de Roma, se pondrá en valor los métodos y contenidos en la catequesis para personas con discapacidad

Así mismo, el grupo de peregrinos conocerá la ciudad a través de la ruta avilista, recorriendo la misma a través de los ojos del Apóstol de Andalucía. El prelado jienense, que además es el Presidente de la Subcomisión Episcopal de Catequesis presidirá la celebración de la Santa Misa en la S.I. Catedral de Baeza, donde ganarán el jubileo avilista.