El análisis de los últimos datos de la AICA confirma, cada vez más, que los bajos precios del aceite de oliva no se corresponden con la realidad del mercado del aceite, ya que las bodegas de las almazaras apenas si conservan el 39% de la cosecha, y aún restan cinco meses hasta que se llegue el nuevo aceite
Los últimos datos facilitados por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), ponen de manifiesto que los precios en origen del aceite de oliva, por debajo de la rentabilidad, no se corresponden con la realidad del mercado, apuntando cada vez más al aumento de la especulación y de los intentos de una parte del mercado de presionar los precios a la baja de cara a la próxima campaña, de forma que solo sale al mercado el aceite de la producción.
Las salidas de aceite al mercado en el mes de mayo (100.352,07 toneladas) continúan siendo muy buenas, aunque a precios por debajo de la rentabilidad, y que no se corresponden con la realidad del mercado, ya que las almazaras han vendido más del 60% de su producción y aún restan cinco meses hasta que entre el nuevo aceite.
El secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar de COAG Andalucía, Francisco Elvira, considera que los datos hechos públicos hoy, vienen “a confirmar, más si cabe, lo que venimos diciendo desde hace mucho tiempo: que no tiene sentido la caída que se produce en el precio del aceite de oliva”, e insiste al sector en no ceder a las estrategias que llegan desde arriba y están hundiendo los precios sin justificación.
Asimismo, alerta sobre noticias que apuntan a buenas cosechas, cuando, además de ser pronto para hacer previsiones, ya se puede ver que hay circunstancias que están afectando a la producción como las altas temperaturas del mes de mayo. Solo hay que poner de ejemplo la campaña recién terminada que se esperaba una cosecha media en los aforos del mes de septiembre y finalmente ha perdido un 31,14% de producción de aceite respecto a la anterior.
No podemos olvidar que el olivar de secano, el mayoritario en la provincia de Jaén, es uno de los cultivos más afectados por el cambio climático y los meses de septiembre y octubre son decisivos en la formación del aceite y el rendimiento graso del fruto.
Según los datos, aún provisionales, consultados por COAG Jaén, hasta el 31 de mayo se habían producido en España 1.297.832,87 toneladas de aceite, 121.467 toneladas menos que el año pasado.
Las existencias totales nacionales a 31 de mayo de 2026 eran de 792.002 toneladas de aceite, 71.328 toneladas menos que hace un mes, por lo que, teniendo en cuenta que las salidas al mercado de los productores se mantienen altas, por encima de las 100.000 toneladas, las bodegas llegarán al mes de octubre con un enlace muy bajo.
De las 792.002 toneladas de existencias a 31 de mayo de 2026, 507.250 toneladas se encontraban en manos de los productores, 278.235 toneladas de los envasadores (51.067 toneladas más que el mes pasado, en su gran mayoría virgen extra en graneles), y 6.516,89 toneladas en el Patrimonio Comunal Olivarero.
Y en medio de todos estos datos no hay que perder de vista que el precio medio del aceite de oliva se mantiene entorno a los 3,50 euros, con variaciones de céntimos, el virgen extra a 3,80, lo que difícilmente cubre los costes de producción encarecidos por las guerras, la subida de la energía, de los insumos, incluso de los costes laborales.

