«Desde hace mucho años, la ciudad de Baeza es un referente cultural en la provincia de Jaén y también en toda Andalucía. Desde hace mucho años, ha habido un trabajo enorme por parte de la Administración pública municipal para que esto fuera así. Y además, durante hace mucho años, Baeza se ha convertido en esas referencias apreciadas y tan necesarias, no solo para la propia cultura, sino también para el dinamismo económico y para la sociedad de nuestra ciudad».
López denunciaba que, desde que el nuevo equipo de gobierno entró al ayuntamiento, se está produciendo un desmantelamiento de la cultura y de los eventos culturales y que no entiende que los populares fueran tan críticos con la labor cultural cuando eran oposición, y ahora que esa labor cultural es mucho más pobre, parezca que pasan olímpicamente del tema. No solo eso, sino que -afirma el edil socialista- «además parece que viven de una lluvia de ideas en vez de una planificación sensata y coherente de algo tan importante como es la cultura».
En este sentido, Jorge López se ha referido, en primer lugar, a la desaparición de los Premios del Patronato municipal de juventud y deporte, «dejando sin el reconocimiento necesario y merecido a jóvenes, a deportistas y sobre todo a esos expedientes académicos que merecen no solo el reconocimiento, sino también ese importante premio a su labor, por su esfuerzo, dedicación y sobre todo por destacar en el estudio», según argumentaba.
Igualmente, López criticaba que se haya acabado con iniciativas como el programa de Encuentros en la Niebla o con el Concurso de pintura al aire libre que ya era un referente y que, aunque se anunció para septiembre, nunca se ha celebrado.
Para terminar, López, se refería a la comunidad escolar de Baeza y hablaba de una fecha clave para ella que tenía lugar, cada año, el 23 de abril, Día internacional del Libro. Se trata de la presentación de los Cuadernos de Pupitre, una iniciación a la escritura, a la lectura y a la presentación de obras originales de los y las más pequeñas de las casas, que este año cumpliría su trigésimo primer aniversario, según nos recuerda López Martos, quien lamentaba que esta actividad se haya perdido porque «la falta de planificación, la falta de interés, ha hecho que al final perdamos otra de esas señas de identidad tan importantes en la ciudad, que además era un evento único», concluía el socialista.

