Desde tiempos inmemoriales, el Señor de las Necesidades, una imagen pintada al fresco en la calle la Merced de Baeza, es venerada por los vecinos y vecinas de la ciudad en su pequeña capilla, antigua portería del Convento de la Merced y único vestigio que queda del antiguo convento. La pintura, de fecha incierta, representa a Cristo crucificado, elevado en el cielo sobre Baeza que yace a los pies de la Cruz y que se ubica en esta pequeñita capilla que, a lo largo de los tiempos, ha sido cuidada por personas y vecinos del barrio que se han encargado de de conservarla dignamente y también de mantener viva las Fiestas en torno a la Ascensión, festividad que se ha celebrado precisamente este pasado fin de semana.
Actualmente la Cofradía penitencial de la Expiración se ofreció a seguir con esta labor, incorporando la Devoción del Señor de la Necesidades a la suya propia. Desde entonces, 1992, es la hermandad la encargada de mantener la capilla y de organizar los actos y cultos de estas fiestas.
Así, la Cofradía Mercedaria ha organizado una serie de actos y cultos en honor al Señor de las Necesidades como el tradicional Rezo del Santo Rosario durante los días anteriores a la Fiesta de la Ascensión, la diana floreada de la Banda de CCTT Santísimo Cristo de la Expiración, celebración de la Santa Misa presidida por el Rvdo. Sr. D. Bartolomé López Gutiérrez, Vicario Episcopal Territorial de Baeza, Úbeda y Cazorla y Párroco «In Solidum» de El Salvador, degustación de paella, concierto a cargo de la Banda de Música de Baeza, bajo la dirección del maestro D. Juan de Dios Robles Lorite, y el tradicional castillo de fuegos artificiales que pusieron el broche de oro a unos días intensos en el barrio de la Merced.


