El pasado sábado tenía lugar en Baeza la tradicional Romería de la Virgen del Rosel que, esta edición, vuelve al horario de mañana y tarde para mayor esplendor de la misma y dar la posibilidad, tanto a vecinos y vecinas como foráneos, de incorporarse con sus carretas o a pie al cortejo que acompaña en romería a la Patrona del anejo baezano de La Yedra en su regreso a casa, a su Santuario.
Así, Nuestra Señora salía de la Parroquia de San Pablo a las doce de la mañana para trasladarse al Convento de San Antonio, donde visitaba a las monjitas y, posteriormente, partía para visitar diferentes rincones de la ciudad en un recorrido histórico que no se había realizado con anterioridad. Cabe destacar el paso de la Virgen por la calle Concepción y la preciosa petalada que recibía en esta emblemática vía baezana.
Después, parada para el descanso del almuerzo en las sombras instaladas en la Plaza de Toros y su entorno y más tarde, salida de carretas, caballos, romeros, romeras y muchas personas que este año, tras la usencia del evento por la pandemia, han salido con ganas renovadas a acompañar a la Virgen del Rosel hasta La Yedra.
Una de las romeras que seguían a la Patrona en su vuelta a casa era la alcaldesa de Baeza, Lola Marín, que acompañó a pie a Nuestra Señora y que se mostraba muy emocionada, junto a la hermana Mayor de la Real Archicofradía, Pepa Cruz, desde el inicio de esta esperada Romería en la Iglesia de San Pablo.

