El espacio cultural Centro Baeza Renace acogió la presentación de la novela Rita flor de sal, Hans Burghard, Las Salinas de Isla Cristina, la última obra del escritor Antonio Aguilera Nieves. El acto, que congregó a diversas figuras de la cultura y la política local, sirvió para reivindicar la memoria histórica de la generación de la posguerra y estrechar los lazos culturales entre la costa onubense y la ciudad jiennense a través de la literatura y el patrimonio compartido.
La novela, que abarca tres décadas clave del siglo XX, sitúa su acción en la costa occidental de Huelva. Aunque el marco temporal coincide con el fin de la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial, Aguilera Nieves explicó durante el evento que su intención no era realizar una novela más sobre la guerra, sino rescatar el factor humano y la resiliencia de quienes sobrevivieron a los conflictos. El autor destacó la importancia de poner en valor a la generación de nuestros abuelos y abuelas: «Me interesaba mucho más qué es lo que había quedado después de la guerra civil y de la Segunda Guerra Mundial, lo que en sentido amplio es la generación de nuestros abuelos, que se quedaron de alguna manera con todas las miserias, con todo el hambre, con todos los escombros de las guerras, y que a base de mucho trabajo, de mucho tesón, sí consiguieron sacar adelante nuestra tierra».
Aguilera fue tajante al rechazar términos peyorativos para describir a este grupo histórico, subrayando la deuda de gratitud de la sociedad actual. «Hay algunos libros que la recogen como la generación de la vergüenza; a mí eso no me gusta nada, sino al contrario, yo creo que es una generación a la que, honestamente, debemos que hoy estemos aquí, que estemos disfrutando de un ámbito económico, social y de progreso al que a ellos les debemos mucho», afirmó el escritor ante los asistentes.
Por su parte, Juan Pablo Mola, representante del Centro Baeza Renace, explicó que la elección de este escenario responde a la filosofía del centro de hibridar diferentes lenguajes artísticos. Mola recordó que el vínculo con el autor nació durante una visita previa relacionada con la pintora Lita Cabellut: «En Renace no solamente tienen hueco las artes plásticas, sino que hay otras disciplinas como la literatura que, en la medida de lo posible, siempre nos gusta que tengan su representación. Con Antonio coincidimos por motivo de la exposición de Lita Cabellut y la verdad es que tuvimos una charla aquella tarde muy interesante sobre literatura, sobre arte en general, y enseguida conectamos con la historia».
El concejal de Cultura de Baeza, Ignacio Montoro, destacó el valor narrativo y didáctico de la obra, que narra las peripecias de un espía alemán en las salinas andaluzas, pero centrando el foco en las relaciones personales. Montoro, profesor de Historia de profesión, subrayó el atractivo de la trama: «Es una novela ambientada en la Segunda Guerra Mundial y a mí, como profesor de Historia, me interesa mucho, pero destaca lo que todo el mundo vive en su día a día; no solo hablar de guerra, sino fundamentalmente de relaciones, de amor, etcétera, de un espía alemán».
Asimismo, el edil resaltó la idoneidad del entorno bacetano para esta presentación en un día que calificó como «machadiano» por su atmósfera íntima, y reveló una curiosa conexión geográfica y económica entre ambas localidades. «Hablamos aquí de las salinas de Isla Cristina, y en Baeza, en el término municipal, en las Escuelas, tenemos unas salinas que se vienen explotando desde la época romana; así que, Antonio, entiendo que tienes que sentirte como en casa», concluyó Montoro, cerrando un acto que estrechó la mano entre el Atlántico y los olivares de Jaén.

