En el día de hoy ha sido presentado oficialmente el programa «Ningún mayor solo en Sabiote», una iniciativa integral diseñada para combatir el aislamiento social y mejorar la calidad de vida de las personas mayores de 65 años que residen solas en el municipio. El proyecto, que cuenta con la colaboración de entidades sociosanitarias, civiles y religiosas, surge tras detectar que 227 personas (124 de ellas mayores de 80 años) se encuentran en esta situación de vulnerabilidad en la localidad.
El plan tiene como objetivo principal fortalecer el tejido social y garantizar un envejecimiento activo y saludable. Para ello, se han articulado diez líneas de actuación que incluyen desde visitas domiciliarias regulares y acompañamiento médico hasta la creación de una base de datos de necesidades y el lanzamiento de una aplicación móvil denominada «Botón del pánico», que permitirá una atención rápida en situaciones de emergencia.
Un compromiso transversal de la sociedad sabioteña
Durante el acto de presentación y firma del convenio, Ginesa Torres, concejala de Salud y Tercera Edad, subrayó la importancia emocional del proyecto. «Es un día muy bonito porque llevamos tiempo trabajando y tenemos mucha ilusión. Queremos disminuir la soledad que puedan sentir, mejorar su actividad física y mental, y sobre todo detectar situaciones de riesgo para evitar casos de suicidio o maltrato».
Por su parte, el alcalde de Sabiote, Luis Miguel López, destacó el carácter pionero de la iniciativa en la provincia de Jaén. «Firmamos un compromiso: que ningún mayor en Sabiote se encuentre solo. Se merecen una adecuada atención por parte de las administraciones públicas y estas entidades, porque son el presente y el futuro por su experiencia de toda una vida dedicada a construir nuestro pueblo».
Salud mental y prevención
El programa pone un foco especial en la salud psicológica, contando con el servicio municipal «Psico-miércoles». Su responsable, la psicóloga Carmela Cobo, advirtió sobre los peligros del aislamiento. «Los mayores, cuando se aíslan, empiezan a sufrir más enfermedades, problemas emocionales y se deterioran mucho más. Es responsabilidad de todos que nuestras personas mayores estén acompañadas y tengan un envejecimiento saludable».
En la misma línea, Beatriz Campos, directora del Centro de Día Cuatro Hermanas, recordó el impacto de la pandemia especialmente en este sector de la población. «Desde el COVID observamos que ese deterioro se vio muy afectado por la disminución de contacto social. Estamos encantados de poder prestar este servicio y poder estar en contacto con el ayuntamiento e informar de situaciones que supongan un riesgo o incluso, si podemos, aportar algún beneficio a nuestros mayores».
Voluntariado y red comunitaria
La implicación del tejido asociativo y religioso es clave para el éxito de la intervención. Gines María Hidalgo, presidente de la Asociación de Jubilados Miguel de la Mota, se comprometió a movilizar a sus cerca de 500 socios/as. «Voy a tratar de involucrarles a todos para que nos ayuden a llegar a estas personas y que se sientan felices».
Asimismo, el párroco de San Pedro Apóstol, Joaquín Rafael Robles, expresó su sorpresa ante las cifras de soledad en el municipio y destacó el valor educativo para la juventud de esta iniciativa. «Trabajaremos en los jóvenes ese compromiso de estar pendientes de los demás, que debe ser una exigencia para toda persona. Vamos a asistir y acompañar a quienes tienen una soledad no deseada, una soledad frustrante y que duele».
Tecnología al servicio del cuidado
Una de las novedades más destacadas es la herramienta tecnológica que acompañará al plan. Según explicó el alcalde, la aplicación «Botón del pánico» será gratuita y permitirá que, ante una urgencia, el usuario o usuaria alerte instantáneamente a cinco contactos de su elección, además de a los servicios de emergencias. Esta herramienta ha sido supervisada por la Policía Local y estará disponible para toda la población que la necesite.
El programa tiene una duración inicial de 12 meses prorrogables y contará con una evaluación continua a través de cuestionarios y registros de participación para medir su impacto real en el bienestar físico y cognitivo de la ciudadanía de Sabiote.

