La ciudad de Baeza ha sido el escenario de la conferencia titulada «Los papeles machadianos de Burgos: deshaciendo tópicos», una ponencia impartida por Isaac Rilova Pérez, vicedirector de la Real Academia de Historia y Bellas Artes Institución Fernán González de Burgos. El acto, presentado por el concejal de Cultura de Baeza, Ignacio Montoro, ha tenido como objetivo principal profundizar en el legado documental de los hermanos Machado y desmitificar la supuesta rivalidad o enfrentamiento entre ambos poetas, analizando cómo las circunstancias políticas de la Guerra Civil marcaron sus trayectorias sin quebrar su vínculo afectivo y profesional.
El concejal de Cultura, Ignacio Montoro, ha subrayado durante la presentación la importancia de alejarse de visiones reduccionistas sobre estas dos figuras clave de las letras hispánicas. Según Montoro, la conferencia busca huir de «esas visiones simplistas a veces que se ha dado entre el supuesto enfrentamiento entre los dos hermanos, entre Antonio y Manuel Machado». El edil ha hecho hincapié en que la realidad documental confirma una estrecha colaboración entre ambos, especialmente en géneros como el teatro y la prosa. «Deseosos también de obtener esa visión a veces de un punto intermedio saliéndonos un poco de sentimentalismo y acercándonos a las figuras de esos dos hermanos, de esos dos grandes literatos de una grandísima categoría», ha añadido el concejal.
Por su parte, el historiador Isaac Rilova ha destacado la unión simbólica entre Burgos y Baeza a través de la memoria machadiana. Rilova ha defendido la igualdad en la valía literaria de ambos hermanos, rechazando la etiqueta de «poeta menor» que a menudo se ha colgado sobre Manuel Machado. «No eran un gran poeta y un poeta menor, eran dos grandes poetas; uno de una manera, otro de otra, uno más bohemio, el otro más sentimental, pero dos grandes hermanos que se querían», ha afirmado el vicedirector de la institución burgalesa.
Durante su intervención, Rilova ha explicado cómo el azar de la guerra permitió que la academia de Burgos custodie hoy uno de los archivos más valiosos de la literatura española. Al estallar el conflicto, Manuel Machado se encontraba en Burgos, una circunstancia que, aunque adversa, facilitó la conservación del patrimonio familiar. «Don Manuel, acabó la guerra, regresó a Madrid para hacerse cargo de su domicilio y el domicilio de sus hermanos y se queda con todos los documentos, con toda la biblioteca, con todos los objetos personales que luego, por circunstancias, su esposa entrega a nuestra institución», ha detallado el historiador.
Este fondo documental, compartido en relevancia con la Fundación Unicaja, constituye el pilar fundamental para comprender la obra conjunta de los hermanos. La conferencia ha servido para recordar que, a pesar del «periplo» que llevó a Antonio Machado por Madrid, Valencia, Barcelona y finalmente al exilio, la labor de Manuel Machado tras la contienda fue decisiva para salvaguardar el legado de toda la familia. Con este acto, Baeza continúa su labor de difusión cultural, reivindicando la complejidad y la excelencia de dos de los autores más importantes de la literatura en español.

