El autor de ‘La península de las casas vacías’ se alza con el galardón decano de las letras españolas con ‘La ciudad de las luces muertas’, una fábula sobre el poder iluminador del arte.
Barcelona ha vuelto a vestirse de gala este 6 de enero para cumplir con su ritual literario más antiguo. En su 82.ª edición, el Premio Nadal ha recaído en el escritor David Uclés (Úbeda, 1990), quien ha convencido al jurado con La ciudad de las luces muertas, una ambiciosa novela que transita entre el realismo mágico y la memoria histórica. El autor, que ya sorprendió a la crítica con su anterior éxito editorial, se consolida así como una de las voces más potentes de la narrativa española actual.
Una ciudad desbordada por la historia
La trama de la obra ganadora arranca en una Barcelona de posguerra sumida en un apagón absoluto tras un accidente provocado por una joven. En esa oscuridad total, la geografía urbana sufre una metamorfosis metafísica: las épocas se solapan y los edificios del pasado —ya desaparecidos— conviven con estructuras del futuro.
En este escenario de tiempos superpuestos, Uclés orquestra un desfile de espectros ilustres. Figuras de la talla de Pablo Picasso, Simone Weil, Julio Cortázar y Roberto Bolaño caminan por las mismas calles que George Orwell o Joan Miró. Sin embargo, el corazón del relato late con fuerza femenina. En su discurso de aceptación, Uclés dedicó el galardón a tres figuras clave: Mercè Rodoreda, Montserrat Roig y Carmen Laforet. «Sin sus palabras, esta novela simplemente no existiría», afirmó emocionado, rindiendo tributo a quienes trazaron el mapa literario de la ciudad.
El triunfo del arte frente a la oscuridad
Más allá de la peripecia fantástica, La ciudad de las luces muertas se postula como una reivindicación de la cultura como «conciencia profunda de la sociedad». En un mundo que pierde la luz, son la pintura, la música y la literatura las únicas capaces de ofrecer una guía.
La obra, que llegará a las librerías bajo el sello Destino el próximo 4 de febrero, se impuso entre las 1.207 novelas presentadas este año. Uclés había concurrido al premio bajo el seudónimo de Oriol Arce y el título provisional Ruge otro día estival.
El jurado —compuesto por Víctor del Árbol, Juan Luis Arsuaga, Inés Martín Rodrigo, Care Santos y Emili Rosales— destaca así una pieza que conecta directamente con el espíritu renovador que el Nadal ha mantenido desde que, en 1944, una joven Carmen Laforet cambiara el rumbo de la literatura española con Nada.

