El municipio de Ibros ha vuelto a llenarse de vida, luz y tradición con la celebración de su XIV Belén Viviente, una cita que se ha convertido en uno de los referentes navideños de la provincia. Más de 300 personas han participado en una recreación que combina historia, cultura y participación ciudadana en el incomparable marco de las murallas y el casco antiguo del municipio.
El alcalde de Ibros, Juan Matías Reyes, se mostró muy satisfecho con el desarrollo de la actividad y destacó el papel de la ciudadanía en su organización. “Estoy súper contento y agradecido a todas las asociaciones, colectivos y vecinas y vecinos que hacen posible este Belén Viviente”, afirmó. El regidor subrayó además “el gran esfuerzo que hay detrás, con mucha gente trabajando durante semanas para decorar, planificar y preparar el entorno, con el objetivo de que la ciudadanía pueda disfrutar de una noche navideña como las de antaño”.
El recorrido del Belén incluyó una veintena de escenas bíblicas, representadas con todo detalle, que recrearon distintos momentos del nacimiento de Jesús y de la vida cotidiana en aquella época. Esta puesta en escena, consolidada ya como una de las señas de identidad de Ibros, atrae cada año a visitantes de diferentes municipios de la comarca, como Begíjar, Baeza, Pegalajar y Linares.
Durante la jornada, el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, visitó el municipio para acompañar al equipo de gobierno y a las personas participantes. “Una cosa es que te lo cuenten y otra poder recorrerlo, ver las 20 escenas bíblicas y, sobre todo, el rostro de quienes participan y de quienes han venido a visitarlo”, afirmó. Reyes felicitó al Ayuntamiento por “conseguir la implicación de más de 300 personas y distintos colectivos, algo que tiene un mérito especial”.
El responsable provincial puso en valor la capacidad del Ayuntamiento para convertir el Belén Viviente “en una cita obligada cuando se aproxima la Navidad”. Además, reiteró el apoyo de la institución provincial a este tipo de iniciativas: “Nuestra razón de ser son los pequeños y medianos municipios, y Ibros es un claro ejemplo. No basta con recibir recursos, hay que saber gestionarlos, y Juan Matías y su equipo lo están demostrando”.

