El alcalde de Baeza, Pedro Cabrera, ha negado de forma tajante que la Junta de Andalucía tenga intención de vender espacios del complejo de La Laguna y ha acusado al PSOE de difundir una «nueva mentira» sobre una supuesta enajenación de estas zonas.
La polémica surge tras las declaraciones del parlamentario socialista Víctor Torres y de la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Baeza, Lola Marín, que denunciaron en días previos el «abandono» de la Escuela de Formación de Hostelería Hacienda La Laguna y alertaron de que el Gobierno andaluz pretende vender los espacios no dedicados directamente a la formación.
Como decimos, el PSOE llevó recientemente al Parlamento andaluz el estado de la Escuela de Hostelería Hacienda La Laguna, denunciando un «escandaloso abandono institucional» y una fuerte reducción del alumnado respecto a etapas anteriores. Víctor Torres defendió que el complejo es «una joya» para la provincia y criticó el cierre del hotel, el spa, cafeterías, casas rurales, el segundo restaurante y la piscina de verano, así como la falta de remate de la residencia de estudiantes y el deterioro del Museo de la Cultura del Olivo.
En paralelo, el PSOE de Jaén difundió que «La Junta quiere vender todos los espacios que no sean para formación de la Escuela de Hostelería La Laguna de Baeza», mensaje que ha sido refrendado por la organización provincial y por cargos socialistas en redes. Estas afirmaciones han sido recogidas por la portavoz socialista en Baeza, Lola Marín, que acusa al Gobierno andaluz de querer desprenderse del patrimonio público vinculado al complejo.
Posición del PSOE
Según la denuncia formulada por Víctor Torres en la Comisión de Empleo del Parlamento andaluz, la Escuela ha pasado de contar, con en torno a 200 estudiantes por curso, a unos 50–60, lo que el PSOE interpreta como una pérdida de potencial formativo y turístico para Baeza y la provincia de Jaén. El parlamentario subrayó que de este centro han salido profesionales de referencia, incluida parte de la actual élite gastronómica jiennense, y reprochó a la Junta una «incapacidad para gestionar el patrimonio público» de La Laguna.
Torres también criticó que la Consejería renunciara a una ayuda de 80.000 euros procedente de fondos europeos, canalizada a través de la Diputación, que se iba a destinar al Museo de la Cultura del Olivo ubicado en el complejo, calificando el estado del museo de muy deteriorado. La posición socialista se resume en que el Ejecutivo andaluz estaría desaprovechando un recurso declarado Bien de Interés Cultural y, además, abriendo la puerta a la venta de aquellos inmuebles no ligados estrictamente a la actividad formativa.
Respuesta de la Junta de Andalucía
La consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco, defendió en sede parlamentaria que la Escuela «funciona a la perfección», con formación homologable y un alto índice de inserción laboral superior al 70%, justificando la reducción de plazas en la necesidad de cumplir con la normativa de certificados profesionales, que fija grupos de 15 personas. Frente a las acusaciones de abandono, la consejera esgrimió que de 2016 a 2025 se han invertido 2,6 millones de euros en las instalaciones de La Laguna.
Blanco subrayó que la Consejería «se dedica a la formación» y no a gestionar negocios hosteleros u hoteleros, por lo que los edificios sin uso docente —como hotel, piscina o residencia— se encuentran en un procedimiento de «desafectación» desde 2024 para poder darles otra utilidad, ya sea mediante enajenación o con otros fines.
Argumentos del alcalde de Baeza
En una comparecencia pública, el alcalde Pedro Cabrera afirmó que el Ayuntamiento recibió con «gran asombro» la solicitud de la oposición para convocar un pleno extraordinario sobre la «hipotética venta» de estos espacios de La Laguna, y sostuvo que esa venta es «rotundamente falsa, una nueva mentira». En su intervención, señaló que «nunca, y repito, nunca, jamás se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de enajenación o venta del complejo de La Laguna», acusando a la portavoz socialista de difundir esa idea a partir de «un corte amañado, cortado a su gusto» de la intervención de la consejera en el Parlamento.
Cabrera defendió que, desde su llegada a la Alcaldía, ha trabajado «codo con codo con la Junta de Andalucía» con «un solo fin, la reapertura del complejo de La Laguna», y detalló que el proceso se encuentra en una fase de desafectación de inmuebles como el spa, la piscina abierta, el hotel o el camping, con el objetivo de sacar posteriormente a licitación y externalizar la gestión de esos servicios para «ponerlos en valor». El regidor calificó de «chiquillería» la estrategia del PSOE y afirmó que «no se puede construir ciudad desde la mentira, la manipulación ni el intento constante de poner palos en las ruedas» al actual equipo de gobierno municipal.
Durante su intervención, el alcalde responsabilizó al anterior gobierno socialista local del cierre del complejo en 2013, afirmando que «si a día de hoy tenemos algún responsable del cierre de ese complejo de La Laguna, fueron ellos, los socialistas» y dirigiéndose directamente a Lola Marín afirmó que «fue usted, señora Marín, con su grupo, quien lo permitió». En este sentido, recordó que, en aquel momento, Marín era primera teniente de Alcaldía y posteriormente fue alcaldesa durante ocho años, reprochándole que entonces «no convocó plenos para luchar por la reapertura» ni mantuvo reuniones con la Junta o con la Consejería de Empleo para buscar una solución.
El regidor preguntó «dónde estaba» la actual portavoz socialista cuando, según afirmó, las 30 personas trabajadoras del complejo y proveedores se manifestaban en la puerta del Ayuntamiento tras estar «sin cobrar su nómina durante 22 meses, al igual que los proveedores», insistiendo en que el grupo socialista «no está legitimado para dar lecciones sobre La Laguna». Cabrera contrapuso esa etapa con la actual, asegurando que «mientras unos cerraron hace 15 años el complejo de La Laguna, otros estamos luchando para reabrirla y devolverle el esplendor que siempre tuvo y que jamás debió perder», y trasladó un mensaje de «tranquilidad” a la ciudadanía al reiterar que para su esquipo de Gobierno La Laguna es «una prioridad real y máxima».

