Con la ratificación de dicho hermanamiento, ambas Corporaciones se comprometen a llevar a cabo acciones que busquen el acercamiento entre los ciudadanos de ambas ciudades
El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Baeza fue testigo, en la mañana de hoy, del solemne acto de ratificación de hermanamiento entre las ciudades de Baeza y Ávila.
Numerosas autoridades e instituciones estuvieron presentes en este acto de hermanamiento que estuvo presidido por Pedro Cabrera Rentero, alcalde de Baeza, y Jesús Manuel Sánchez Cabrera, alcalde de Ávila, bajo mazas. A los dos regidores locales se sumaron concejales de los respectivos equipos de Gobierno, representantes del resto de Grupos Políticos del consistorio baezano, así como los cronistas oficiales de ambas ciudades, José Luis Chicharro y Jesús María Sanchidrián.

Comenzó el acto con la lectura de la justificación del hermanamiento a cargo de José Luis Chicharro, cronista de Baeza. En este sentido cabe destacar que el expediente de hermanamiento fue redactado por los cronistas de ambas ciudades meses atrás, quienes elaboraron un riguroso informe en el que destacaron los lazos históricos y las vinculaciones de notables personajes.
Acto seguido, Ana Belén Duque, secretaria general del Ayuntamiento de Baeza, procedió a la lectura oficial de dicho nombramiento, el cual, minutos más tarde fue refrendado con la firma de los dos alcaldes.
Tras la firma, Jesús Manuel Sánchez, alcalde de Ávila, destacó que “en un momento, en el que a nivel mundial la crispación, el odio, los rencores y los enfrentamientos están apoderándose de la sociedad, el gesto que dos ciudades se unan para poder trabajar de manera conjunta y fomentar la unidad de sus vecinos es algo que nos honra, y que merece que se trabaje por ello”.
“Creemos que podemos trabajar conjuntamente y así buscar el progreso de nuestras dos ciudades de la mano y aprender los unos de los otros, ya que nos sentimos muy unidos”, culminó Sánchez Cabrera.
En las palabras de hermanamiento, Pedro Cabrera, alcalde de Baeza, incidió en que “hoy sellamos, con una firma, el inicio de un camino en común y compartido. Hoy, en este mismo espacio de institucionalidad, ratificamos aquel compromiso, lo hacemos nuestro y lo proyectamos hacia el futuro desde el corazón de Baeza y desde el centro geográfico de la provincia de Jaén”.
El regidor local señaló en que dicho acto de ratificación “es la confirmación de una relación que queremos mantener viva: un lazo entre dos ciudades distintas, cada una con su identidad, pero llamadas a enriquecerse mutuamente”.
“Si en Ávila se firmó el acuerdo en una fecha emblemática, como fueron las vísperas de la festividad de Santa Teresa de Jesús, la de hoy es especialmente significativa: vísperas de la festividad de San Andrés, patrón de nuestra ciudad desde aquel 30 de noviembre de 1226, en que Fernando III el Santo la incorporó a la Corona de Castilla, origen de la Baeza moderna, cristina y castellana. Ratificamos este acuerdo en un acto que no es solo administrativo, sino un compromiso de futuro y voluntad firme de cooperación. Ambas firmas, separadas en el calendario, pero unidas por su profundo significado, refuerzan la idea de que este hermanamiento nace con fechas que honran lo mejor de nuestras historias”, sentenció Cabrera Rentero.

Con la ratificación de dicho hermanamiento, ambas Corporaciones se comprometen por escrito a llevar a cabo acciones que busquen el acercamiento entre los ciudadanos de ambas poblaciones con el objetivo de aunar intereses y construir puentes de cooperación institucional permanentes entre los dos ayuntamientos y de favorecer entre sus habitantes intercambios culturales y sociales en su más amplia expresión, en aras a evidenciar, desde la comprensión mutua, el sentimiento de verdadera fraternidad.
Justificación del hermanamiento
Entre los argumentos para justificar el hermanamiento de las ciudades están que Ávila y Baeza tienen en común el reconocimiento universal como Ciudades Patrimonio de la Humanidad, concedido por la UNESCO, a Ávila en 1985 y su ampliación en 2007, y a Baeza junto a Úbeda, en 2003. A esa relación se une el hecho de tener ubicadas en ambas ciudades sendos centros docentes de las fuerzas de seguridad del Estado como son la Escuela Nacional de Policía (ENP), en Ávila, y la Academia de la Guardia Civil (AGGC), en Baeza, con la curiosidad de que ambas instituciones fueron establecidas el mismo año, 1981. Por lo tanto, comparten numerosas circunstancias propiciadas por haber pasado por ambos centros más de 300.000 personas por las diversas promociones.
Hay también fuentes históricas comunes que los archivos documentan y custodian de reales provisiones, documentos de personajes comunes a ambas poblaciones y entre estos personajes destacan los corregidores de Úbeda y Baeza, abulenses de nacimiento, Juan de Henao (S. XVI), o Pedro de Henao (S. XVII). San Juan de la Cruz, natural de Fontiveros (Ávila), nacido el 24 de junio de 1542 falleció en Úbeda, el 14 de diciembre de1591. Este religioso y poeta místico del Renacimiento español, fue reformador de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y cofundador de la Orden de los Carmelitas Descalzos con Santa Teresa de Jesús. El santo vivió en Baeza entre 1579 y 1582 y fundó el colegio Convento del Carmen, conocido como de san Basilio y del que fue rector dos años y aquí tuvo una intensa relación con los profesores de la Universidad y donde con seguridad escribiera algunos de sus grandes poemas.
La santa de Ávila ha sido una figura de gran devoción también en Baeza incluso fue Patrona de Baeza entre 1617 y 1836, como queda recogido en las actas de cabildo, por lo que durante más de dos siglos la inmortal Baeza compartió patronazgo con la ciudad castellana. Además, estuvo vinculada con San Juan de Ávila, patrono y rector de la Universidad de Baeza. Por otro lado, una importante edición del Libro de la vida de Santa Teresa (Cátedra, 2006) con más de 25 ediciones es obra del catedrático baezano, Dámaso Chicharro Chamorro.
Otros personajes unen las ciudades como los obispos de Jaén de origen abulense, Alonso Suárez de la Fuente del Sauce (S. XVI) y Sancho Dávila y Toledo (S. XVI-XVII), el escultor Juan Luis Vasallo Parodi (S. XX) o la común tradición universitaria por no citar la importancia de la Semana Santa cuyo arraigo es importantísimo en las dos poblaciones.

