La Escuela de Tráfico de la Guardia Civil de Mérida ha vuelto a dejar su estela de amarillo y verde en las carreteras españolas durante su tradicional “marcha larga”, un recorrido que culminaba ayer con la llegada de 110 alumnos al patio de armas de la Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil en Baeza.
Los futuros especialistas en tráfico realizaron una exhibición de medios y destrezas ante el alumnado del centro, mostrando parte de las técnicas que aprenden durante los cuatro intensos meses de formación que ofrece la escuela. El capitán Andrés Palomares Copé, jefe del Departamento de Conducción, destacó la importancia y la exigencia del curso.
“Nuestra labor es enseñarles a conducir vehículos de cuatro ruedas y, especialmente, nuestro vehículo estrella: la motocicleta”, señaló el capitán Palomares, subrayando el papel central que juega la conducción en la especialización de tráfico.

Este año participan 110 alumnos, entre guardias civiles y oficiales que optan por formarse en la especialidad. Se trata de la octava promoción bajo la actual nomenclatura, una de las más numerosas de los últimos años, algo que la Escuela valora positivamente de cara a cubrir vacantes en los distintos destacamentos del país.
El capitán Palomares destacó que el curso es “duro y exigente”, con una duración de cuatro meses y un índice de bajas de alrededor del 30%, debido tanto a la falta de habilidad para manejar la motocicleta como a lesiones derivadas de las prácticas.
La asignatura de conducción de motocicletas se divide en tres fases: Motos de pequeña cilindrada, Motos de campo, Motos de gran cilindrada, siendo estas últimas las que los guardias utilizarán en su servicio diario. La “marcha larga”, que supone el broche final de la formación, se realiza precisamente con estas motocicletas de gran cilindrada.
En Baeza, los alumnos ofrecieron una demostración con ejercicios de precisión y maniobrabilidad, mostrando tanto la destreza adquirida con las motos pequeñas como la potencia y control de las motos grandes.
Según explicó el capitán, en los últimos meses se ha percibido un ligero aumento en el número de guardias civiles interesados en la Especialidad de Tráfico, una tendencia que favorece la renovación de efectivos y la cobertura de plazas disponibles.
“Esperamos que pronto, tras finalizar su formación, pasen a formar parte definitivamente de la Especialidad de Tráfico y presten un buen servicio al ciudadano”, concluyó Palomares.

