La Catedral de la Natividad de Nuestra Señora, testigo de tantos momentos históricos para la Iglesia de Baeza, acogió una vez más entre sus naves, capillas y muros a la imagen de Santa María del Alcázar, Excelsa Patrona de Baeza, que fue trasladada hasta el Templo Mayor de la ciudad, para presidir la Santa Misa de Acción de Gracias del 75 aniversario de la Proclamación del Dogma de la Asunción, que se celebró en la tarde del pasado sábado, 1 de noviembre.
Los baezanos, con gran fervor y devoción, participaron en esta celebración que forma parte de los cultos preparatorios para la esperada Coronación Pontificia de la Virgen del Alcázar. Así, si el pasado 4 de octubre, Santa María del Alcázar se vio arropara en Jaén de multitud de hijos de esta noble tierra, en esta ocasión no fue menos y desde primera hora la tarde, decenas de baezanos abarrotaron la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora para compartir la celebración de la Eucaristía, bajo la atenta mirada de la Madre de Baeza.
En esta ocasión, tal y como le rezaron los nobles, infanzones e hijos de esta tierra en la antigua Colegiata del Cerro del Alcázar, y como más tarde le rezaron tantos baezanos, Santa María del Alcázar se presentó a los fieles de una manera sencilla sin su manto, y es que, como apuntó el Capellán de la Archicofradía durante su predicación “hoy la Virgen quiso cubrir con su manto a todos los baezanos”.
El Rvdo. Sr. D. Andrés Nájera Ceacero, Párroco de Santa María del Alcázar y San Andrés, y Capellán de la Archicofradía de los Patronos de Baeza presidió el Santo Sacrificio de la Misa, concelebrando el Ilmo. Sr. D. Bartolomé López Gutiérrez, Vicario Territorial de Baeza y Párroco de El Salvador y San Pablo.
Fue una celebración hermosa, cargada de devoción, piedad y solemnidad en la que estuvieron presentes las diferentes realidades de la Iglesia de Baeza. Y es que, Baeza, como ciudad mariana por excelencia que es, siempre mostró su sentir mariano y su inmenso amor a la Virgen en momentos trascendentales para la Fe católica. Así, Baeza y su Universidad, defendió y proclamó la pureza de María y hace ahora 75 años, la ciudad entera, con fervor y devoción defendió la definición dogmática de la Asunción de la Virgen María. Estos sentimientos fueron trasladados al Santo Padre Pio XII mediante numerosos documentos y solicitudes en el que se solicitaba, por parte de la autoridad de la Iglesia, la definición del dogma Asuncionista.
Cuando el día 1 de noviembre, de 1950, el Papa Pío XII definió este dogma para la Iglesia universal, la Iglesia de Baeza acogió esta noticia con inmenso júbilo y por tal motivo, 75 años después, los baezanos quisieron celebrar una Eucaristía de Acción de Gracias por tal feliz acontecimiento, pero especialmente, como muestra de amor a la Madre de Dios y a Jesús Eucaristía.
El 1 de noviembre de 1950 Nuestra Señora del Alcázar, junto a cuarenta y tres imágenes marianas de la Diócesis de Jaén, participó en le Procesión Magna conmemorativa de la definición dogmática de la Asunción. Nada es casualidad y 75 años después, el pasado 4 de octubre, la Virgen del Alcázar volvió a Jaén para participar en el Rosario Magno del Año Jubilar de la Esperanza, representando el cuatro misterio glorioso, en el que se contempla la Asunción de María.
En 1951, la ciudad de Baeza acogió también una celebración mariana de Acción de Gracias por la proclamación del Dogma de la Asunción, en la que estuvieron presentes las principales devociones marianas del Arciprestazgo de Baeza en una multitudinaria celebración en el Paseo de la Constitución. Más tarde, el 2 de noviembre, de 1954, se realizó la Solemne Consagración del Arciprestazgo de Baeza a la Santísima Virgen del Alcázar.
Con todos estos antecedentes históricos y movidos por un inmenso amor a la Santísima Virgen, los baezanos no quisieron ser ajenos a esta efeméride, y el pasado 1 de noviembre, se unieron en oración a través de esta importante celebración mariana.
La capilla musical corrió a cargo de los baezanos del Grupo Coral Juglares, quienes solemnizaron aún más si cabe la celebración con sus cantos, a través del exquisito repertorio musical seleccionado.
Finalizada la Santa Misa, las secciones locales de ANE y ANFE celebraron su Vigilia General en sufragio de los Fieles Difuntos en la intimidad del templo. Cabe recordar que, desde su fundación en Baeza, la Virgen del Alcázar es la “madrina” de las secciones de ANE y ANFE, por ello, en esta ocasión extraordinaria se celebró este rato de oración ante la Madre de Baeza y bajo su manto e intercesión se pusieron las intenciones de tantos adoradores que ya gozan del banquete eterno.

