La ciudad de Baeza celebró este fin de semana la inauguración de la VIII edición de la Noche de las Velas, un evento cultural que reunió a alrededor de 20.000 visitantes y que contó con la colocación de más de 32.000 velas en calles, plazas y monumentos del casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La cita fue organizada por la asociación de comerciantes ABISC en colaboración con el Ayuntamiento y más de 40 colectivos de la localidad, coincidiendo además con la Noche del Patrimonio, lo que permitió sumar conciertos, teatro y danza a la programación.
El alcalde de Baeza, Pedro Cabrera, destacó la importancia de la iniciativa tanto a nivel local como provincial y aseguró que “para el entorno de Baeza es una de las iniciativas más importantes que hay, no solamente en la ciudad, sino en toda la provincia de Jaén; a pesar de sus ocho años de vida, se ha convertido en un referente regional y nacional, dinamizando y visibilizando nuestro patrimonio, nuestro arte y nuestra ciudad a la luz tenue y cálida de las velas”. Cabrera quiso además agradecer “el esfuerzo de las entidades participantes y la colaboración de los más de 1.000 voluntarios, la policía local y protección civil, que hacen posible que esta noche mágica pueda disfrutarse con seguridad por unas 20.000 personas”.
El presidente de ABISC, Sebastián Moreno, puso en valor la implicación de la ciudadanía en el desarrollo del encuentro cultural y señaló que “esta tarde había más de 800 personas trabajando por su ciudad, muchos de ellos niños acompañados de sus familias; lo bonito es que más allá de la repercusión económica o social, transmitimos valores a las nuevas generaciones para que cuiden de Baeza y mantengan viva esta tradición”. Moreno recordó además que la iluminación se mantendría hasta la madrugada, cuando tendría lugar el tradicional apagado de velas, acompañado de actividades culturales en distintos espacios del municipio.
La vicepresidenta tercera de la Diputación de Jaén, Pilar Parra, subrayó a su vez el atractivo turístico y gastronómico de la celebración al afirmar que “estamos hablando de ver Baeza de otra manera, con otra visión, ya que sus calles empedradas, iglesias y monumentos se convierten en escenarios únicos bajo esta luz especial, permitiendo descubrir detalles arquitectónicos que normalmente pasan desapercibidos”. Parra añadió que “nadie se puede ir de Baeza sin degustar sus tapas, siempre acompañadas con aceite de oliva virgen extra, lo que convierte la visita en una experiencia redonda que refuerza el turismo de la provincia”.
Por último, el presidente del Parlamento Andaluz, Jesús Aguirre, hizo un llamamiento a conocer de primera mano la propuesta cultural señalando que “hay que venir a Baeza, verla iluminada con velas, sentir lo que sería esa Baeza de hace 500 años, caminar por sus callejuelas y contemplar la catedral o la plaza bajo esta luz, porque es una sensación espectacular, y el que viene una vez quiere repetir, ya que la experiencia engancha y permite vivir este pueblo renacentista de una forma única”.

