El anejo de Las Escuelas se prepara para celebrar sus tradicionales «Fiestas del Turista» del 22 al 24 de agosto. El evento, que busca ser un punto de encuentro para quienes regresan al lugar que les vio nacer, fue presentado esta mañana por el concejal de Festejos de Baeza, Antonio Perales, y el representante del alcalde en Las Escuelas, Joaquín López.
Según las declaraciones de Perales, estas fiestas, aunque no son las principales del anejo (reservadas para San Isidro en mayo), son «muy queridas entre los lugareños y entre todos los visitantes, toda la gente que en algún momento tuvo que irse de Las Escuelas».
Durante tres días, las calles del anejo se llenarán de una programación variada que incluye verbenas, actividades infantiles como colchonetas, juegos populares y concursos. El evento es organizado por la comisión de fiestas, conocida como «los hermanos», en colaboración con las concejalías de Festejos y Anejos y el representante del alcalde.
Joaquín López, representante del alcalde en Las Escuelas, destacó que la fiesta ha tenido varios nombres a lo largo de los años, como «del emigrante» o «del verano», y que se ha celebrado desde finales de los años ochenta. «Es una fiesta que se hace en Las Escuelas desde finales de los ochenta, que empezó a hacerse popular, en principio era de un solo día, era una forma de celebrar con los vecinos que vienen en el verano a nuestro pueblo, de Cataluña, de Euskadi, de Madrid y de otros rincones de la península, que vienen a su pueblo a pasar las fiestas y al pueblo de sus padres, en muchos de los casos y ya de los abuelos, porque estamos en tercera generación en ese sentido».
La organización de este año, a cargo de «los hermanos» Antonio, Luisa, y Verónica, ha programado actividades para los tres días, incluyendo más eventos nocturnos y de tarde. Perales señaló que el ayuntamiento ha colaborado aportando diversas actividades, como las colchonetas y las actuaciones de la verbena, mientras que la comisión de fiestas ha trabajado para recaudar fondos a través de diversas actividades a lo largo del año.
López, por su parte, felicitó a los organizadores por su labor, que, según él, ha sido fundamental para que las fiestas prosperen. «Es una especie de paso de testigo de unos a otros», comentó, refiriéndose a cómo los organizadores salientes colaboran con los del próximo año para asegurar la continuidad de las celebraciones. Con dos fiestas al año, una grande y una chica, los vecinos de Las Escuelas se sienten orgullosos de su capacidad para mantener vivas estas tradiciones, un hecho que, según López, «no todo el mundo lo puede decir».

