Las asociaciones vecinales de Santa María de los Reales Alcázares e Intramuros y residentes del barrio de Santo Tomás se han reunido para conocer y debatir sobre el Proyecto de intervención en el barrio de Santo Tomás y la muralla de San Millán. El encuentro, convocado en el mes de agosto debido a la urgencia de los plazos, tenía como objetivo informar a la ciudadanía y recabar sus sugerencias antes de la licitación del proyecto.
El proyecto, que lleva dos años en desarrollo, está financiado con Fondos Europeos y debe cumplir unos plazos estrictos. Una espera de ocho meses en la obtención de la autorización del órgano de Cultura ha forzado la celebración de esta reunión en pleno verano, ya que la licitación debe realizarse en septiembre. «Vamos con el plazo muy justo», señaló la concejala de urbanismo, María del Carmen García.
Detalles del proyecto y participación ciudadana
Según la concejala, el proyecto es «muy ambicioso» y tiene un «afán transformador de la zona y del barrio». Las actuaciones previstas incluyen la muralla de San Millán y los restos arqueológicos de Santo Tomás, así como el callejón del Navarro.
María del Carmen García destacó la importancia de la participación ciudadana en esta fase. «Ahora es el momento de incorporar todas aquellas cuestiones que se nos hayan pasado por alto a la hora de la redacción del proyecto», afirmó. Para ello, se han distribuido folletos a las asociaciones vecinales, que actuarán como «correa de transmisión» para que la ciudadanía pueda enviar sus «necesidades, reivindicaciones o sugerencias».
El gobierno local aseguró estar «a plena escucha» y ser «siempre accesibles» en el área de urbanismo, aunque no sea a través de las asociaciones, para recoger las propuestas que, según la concejala, se incluirán siempre que «técnicamente sea posible o pertinente». Finalmente, se reconoció la labor de su compañera Magdalena Urrutia, responsable del área de participación ciudadana, quien no pudo asistir al encuentro.

