El Hospital de Santiago, en el marco de la celebración del 22º aniversario de la proclamación de Úbeda como Patrimonio Mundial, ha sido el escenario de la presentación del libro «Orto y ocaso de Úbeda en el siglo XVI (paisaje con figuras). Nuevas ordenanzas municipales». Esta publicación, obra del Instituto de Estudios Giennenses (IEG) de la Diputación de Jaén en colaboración con el consistorio ubetense y el Centro de Estudios del Renacimiento, ofrece un viaje al pasado a través de documentos inéditos que arrojan luz sobre la vida social y la organización municipal de la Úbeda del siglo XVI.
El acto ha estado presidido por la alcaldesa de Úbeda, Antonia Olivares Martínez, quien ha estado acompañada por la diputada delegada del Instituto de Estudios Giennenses, Francisca Medina Teba, y el consejero director del IEG, José María Capitán Vallvey. Han intervenido también los autores de la obra, Adela Tarifa Fernández y Antonio Almagro García, así como el prologuista y director honorífico del Centro de Estudios del Renacimiento, Juan José Almagro García.

En su intervención, la alcaldesa ha recordado que el 3 de julio de 2003 marcó «un antes y un después para nuestras ciudades» y ha insistido en que «el título de Patrimonio Mundial no es una medalla estática, sino una llamada constante a la responsabilidad colectiva». Además, ha anunciado que «desde el 1 de julio, Úbeda forma parte de la ejecutiva del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España», una posición que permitirá reforzar su protagonismo en las políticas nacionales de conservación y promoción cultural.
Respecto a la obra presentada en el día de ayer, Olivares resaltó la importancia de esta segunda parte que «recopilaba una serie de ordenanzas del siglo XVI, donde se puede intuir la vida de la sociedad ubetense de aquella época». Además, agradeció el esfuerzo del IEG para que la publicación viera la luz, permitiendo que «la ciudadanía ubetense pueda hacerse con él y disfrutar y viajar al pasado, al origen de lo que hoy es Úbeda».
Por su parte, Francisca Medina, vicepresidenta segunda y responsable del IEG, subrayó la importancia de la obra en el contexto del aniversario de la declaración de Patrimonio Mundial de Úbeda y Baeza. «Para mí la verdad es que es un verdadero placer estar en Úbeda, agradecer a mi amiga y compañera la alcaldesa de Úbeda, bueno, pues el que nos haga partícipes de este acto institucional con motivo del 22 aniversario de la declaración por parte de la UNESCO de Úbeda como Ciudad Patrimonio de la Humanidad y creo que bueno no podía haber mejor manera de empezar que con la presentación de este libro». Medina felicitó a las personas autoras, Adela Tarifa y Antonio Almagro, y enfatizó el valor del patrimonio documental de Úbeda.
Y Adela Tarifa, coautora de la obra, destacó la singularidad de los documentos presentados: «Es un día importante para la ciudad y un día importante también para la historia porque vamos a dar a conocer unos documentos inéditos, que es lo que recoge este libro sobre Úbeda en el siglo XVI y sobre todo la importancia que tienen las ordenanzas municipales para completar esa historia de Úbeda que todavía está por construir». Tarifa hizo hincapié en la generosidad de la familia Rivas Gárate, que cedió estos valiosos documentos para su digitalización, lo que ha permitido «que la gente que sea aficionada a la historia y quiera conocer más va a descubrir un nuevo mundo y una nueva manera de mirar Úbeda».
Acto seguido, Antonio Almagro, también coautor de la publicación y encargado de la transcripción de esta segunda parte, compartió los desafíos del proceso. «Las transcripciones hay que tomárselas con paciencia. Ciertamente, al principio cuesta más hasta que te haces con la letra». Almagro explicó que la transcripción se realizó «intentando que sea de fácil lectura, no totalmente académica porque muchas veces lo totalmente académico, dificulta también la lectura». Asimismo, ha enfatizado la relevancia del documento, que «ofrece una visión directa y precisa de la organización de la vida cotidiana en la Úbeda del siglo XVI, aportando detalles hasta ahora inéditos que enriquecen nuestra comprensión de ese periodo».
Finalmente, José María Capitán, director del Instituto de Estudios Giennenses, reafirmó el compromiso del IEG con la investigación y la difusión del patrimonio. «Para el Instituto es un día importante porque sacamos a la luz una edición de las mejores ediciones que hemos sacado». Por último, ha recordado que el IEG, con 74 años de trayectoria, tiene como uno de sus fines prioritarios «impulsar la investigación y difundir el patrimonio histórico, documental y monumental de la provincia».

