El patio del centro educativo Sagrada Familia (SAFA) de Úbeda se ha llenado de abrazos, risas y recuerdos durante la celebración del tradicional encuentro anual de Antiguos Alumnos de Magisterio. En esta ocasión, el acto ha reunido a las promociones que celebran su 25º y 50º aniversario, en una cita que ha congregado a más de 120 personas.
El evento ha contado con la participación del concejal de Patrimonio Mundial e Innovación, José Miguel Gámez, quien ha querido subrayar el valor simbólico de la jornada desde una doble vertiente: “Me siento muy satisfecho de participar en la jornada de hoy, por dos momentos de mi vida que actualmente convergen: como docente de SAFA y antiguo alumno, y como concejal del Ayuntamiento”.
Gámez ha puesto en valor la histórica vinculación de SAFA con la ciudad de Úbeda, que se remonta al año 1593 con la llegada de la Compañía de Jesús, y que se renovó con fuerza en 1940 con la labor educativa y social impulsada por el Padre Villoslada. “La relación entre la sociedad ubetense, SAFA y el Ayuntamiento ha sido siempre estrecha y fructífera”, afirmó.
Uno de los momentos más emotivos del acto fue protagonizado por Francisco Bordés, presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos de SAFA, quien expresó su orgullo por la continuidad de una tradición tan significativa: “Es un gusto siempre volver, y más aún en un año donde coinciden dos generaciones: la de hace 50 años y la de hace 25. Somos una gran familia, y eso se nota en el ambiente. Hoy el nombre de Sagrada Familia cobra más sentido que nunca”.
Bordés también quiso recordar el legado que ha recibido de quienes impulsaron estos encuentros antes que él: “Soy heredero de una tradición muy fuerte y de una forma de servir muy concreta, que se ve reflejada en el fruto de estos 25 y 50 años”.
Por su parte, el director gerente de SAFA Úbeda, Francisco López, subrayó la emoción compartida por todo el equipo educativo al ver cómo el centro sigue siendo un punto de referencia para quienes pasaron por sus aulas: “Es un orgullo ver cómo la familia crece y la gente está feliz de volver a su colegio. Muchos han venido desde fuera de Andalucía y eso dice mucho del cariño que sienten por este lugar”.
López también hizo referencia a la reciente graduación del alumnado de Bachillerato, celebrada la tarde anterior, destacando el valor de continuidad intergeneracional: “Ayer decían que este centro era su casa, y hoy lo confirman estas promociones de hace décadas”.
El encuentro concluyó con una comida de convivencia y un recorrido por las instalaciones del centro, donde las y los asistentes revivieron momentos de su etapa formativa, compartiendo anécdotas, fotografías y el sentimiento de pertenencia a una comunidad que trasciende generaciones.

