El secretario general de UPA Andalucía, Jesús Pérez, reclama a la Junta de Andalucía trabajar, de forma conjunta, contra la emergencia climática y sus consecuencias en nuestra comunidad autónoma, además de consensuar soluciones urgentes a la prevención de los incendios para evitar nuevos sucesos como los vividos en Los Gallardos (Almería) o, si se viven, sean menos virulentos.
Las pequeñas y medianas explotaciones somos las más pegadas al territorio, y jugamos un papel clave y fundamental en la lucha contra los incendios forestales y en la gestión de este territorio para mantener un medio rural vivo, bien gestionado y resiliente frente a los efectos de la emergencia climática. Por eso, UPA Andalucía considera que la mejor política de prevención pasa por mantener la actividad agraria y ganadera familiar en el terreno, reforzando el apoyo a quienes trabajan todos los días en el campo y contribuyen a conservar el paisaje, la biodiversidad y los montes.
El secretario general de UPA Andalucía subraya que: «La agricultura y ganadería familiar somos parte de la solución. Somos quienes mantenemos el medio rural vivo, trabajamos el territorio cada día y somos los primeros interesados en que nuestras tierras y montes estén bien cuidados». En este sentido, reclama a la Junta de Andalucía una estrategia compartida para afrontar las consecuencias de la emergencia climática y reforzar las políticas de prevención de incendios forestales.
Para UPA Andalucía, el trágico incendio sufrido en Los Gallardos (Almería) pone de manifiesto la necesidad de recuperar la colaboración entre la Administración y el sector agrario en materia de gestión preventiva del territorio. El secretario general recuerda que en el pasado se desarrollaron iniciativas conjuntas que demostraron su eficacia, como la elaboración de Planes Locales de Emergencia por Incendios Forestales, planes de autoprotección, agrupaciones de defensa forestal y campañas de sensibilización sobre la cultura de la prevención, así como de quemas de residuos agrícolas y forestales.
«Esos trabajos fueron operativos y dieron sus frutos. Es necesario recuperar ese espíritu de colaboración e impulsar medidas y ayudas dirigidas a mantener la biodiversidad, mejorar la resiliencia de las explotaciones y favorecer una gestión eficiente de los montes públicos», afirma el secretario general de UPA Andalucía.
Desde UPA Andalucía insistimos en que la prevención de los incendios no comienza cuando se declara un fuego, sino durante todo el año, mediante la gestión activa del territorio. Por eso, la presencia de agricultores y ganaderos contribuye a reducir la acumulación de biomasa, mantener un paisaje en mosaico que dificulta la propagación de las llamas y conservar un entorno rural habitado y productivo.
«Para cuidar nuestros montes hay que contar con quienes vivimos y trabajamos en ellos. La Administración debe reconocer el servicio ambiental que presta la agricultura y la ganadería familiar y profesional, apostando en mayor medida por los recursos públicos (ayudas PAC, mejor reparto del agua, etcétera) a las pequeñas y medianas explotaciones que estamos en el territorio. Porque mantener un medio rural activo es una de las mejores herramientas para prevenir los grandes incendios forestales», concreta el secretario general de UPA Andalucía.
Asimismo, reafirma la disposición de UPA Andalucía a colaborar con la Administración autonómica: «La Junta de Andalucía siempre nos encontrará, desde la lealtad institucional, defendiendo el interés general de la agricultura y la ganadería familiar y profesional. Apostar por nuestro sector es apostar por un medio rural vivo, por la creación de empleo, por la conservación del medio ambiente y por una prevención eficaz de los incendios forestales», concluye.



