El Partido Popular de Úbeda ha celebrado un acto institucional en memoria de Miguel Ángel Blanco y de todas las víctimas del terrorismo, coincidiendo con el 29.º aniversario del secuestro y asesinato del concejal de Ermua a manos de la organización terrorista ETA. Durante el homenaje, la formación política ha reivindicado la vigencia del «espíritu de Ermua» ante el actual escenario político nacional y ha instado al equipo de gobierno municipal (PSOE) a ejecutar el acuerdo plenario aprobado en 2017 para la creación de un espacio de recuerdo a las víctimas en la localidad que rinda un tributo especial a los tres agentes ubetenses asesinados en los años 70 y 80.
Tomás Fuentes, presidente del PP de Úbeda, ha inaugurado el acto recordando la movilización social de julio de 1997 como un punto de inflexión para la ciudadanía española: «Hace ya 29 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco, un asesinato que despertó conciencia y que provocó una reacción en toda la nación, en toda España. El movimiento de las manos limpias, todos recordamos aquella frase, aquella frase de sin pistola, no sois nada. Pues fue una frase que levantó al pueblo, levantó conciencia y nos hizo recapacitar de qué era lo que estaba pasando en España». Asimismo, Fuentes ha alertado sobre la situación política actual afirmando que «los herederos de aquellas personas que apretaron el gatillo contra Miguel Ángel Blanco, por desgracia, los tenemos hoy en las instituciones».
Por su parte, el diputado provincial Luis Mariano Camacho ha hecho especial hincapié en la importancia de transmitir la historia reciente a la población más joven para evitar la manipulación del relato histórico: «Hay que explicarle sobre todo a la juventud, a la gente más joven a los niños, que en España había una banda, que si eras del PP te mataba, que si era del PSOE te mataba, que si eras Guardia Civil te mataba, que si eras Policía te mataba o que si eras Militar te mataba. Esa era su forma de hacer política». Camacho ha criticado de forma directa los acuerdos parlamentarios con la formación abertzale señalando que «se llaman Bildu y están actualmente en un pacto con el Gobierno de España. Tenemos que tener muy claro cuáles son los partidos con los que se pueden pactar para defender la democracia. La democracia real, no la democracia del miedo que la que instauraron durante muchos años».
Durante el acto se ha procedido a la lectura del manifiesto oficial de la Fundación Miguel Ángel Blanco —organización con la que el PP ubetense colabora estrechamente a través de su afiliado Manuel Orcera—. El documento subraya que el legado del concejal «no pertenece al pasado» y compromete a la sociedad a «defender la verdad de lo que ocurrió». Asimismo, el texto denuncia los recientes beneficios penitenciarios otorgados a presos de la banda terrorista sin que medie un arrepentimiento real, censura la legitimación de EH Bildu en la gobernabilidad del Estado y expone la gravedad de los 175 homenajes a reclusos celebrados en el verano de 2025 en el País Vasco y Navarra, calificándolos de «humillación a las víctimas». El manifiesto concluye apelando directamente a las nuevas generaciones para que conozcan la verdad frente a «relatos falsos» que buscan «blanquear a los asesinos».
Finalmente, Manuel Orcera, miembro del partido e hijo de un policía nacional asesinado por ETA, ha tomado la palabra para aportar el testimonio de los familiares y denunciar lo que considera «una política de vaciamiento progresivo de las cárceles de presos de ETA». Orcera ha exigido la dimisión de la consejera de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco, la socialista María Jesús San José, y ha advertido del déficit educativo existente: «Algo tenemos que estar haciendo mal cuando un porcentaje significativo de alumnos de secundaria de Euskadi legitima el terrorismo de ETA; algo estamos haciendo mal como sociedad para que haya jóvenes que no han interiorizado que ninguna idea política justifica que se asesine a otro ser humano para defenderla».
Orcera ha centrado el cierre de su discurso en el ámbito local para recordar que la violencia terrorista afectó directamente a Úbeda, nombrando a los tres agentes locales asesinados en atentados: Manuel Orcera de la Cruz (Policía Nacional, asesinado en San Sebastián el 18 de mayo de 1977), Rafael Carrasco Lama (Guardia Civil, asesinado por el GRAPO en Barcelona el 4 de junio de 1977) y José Antonio Ferri (Guardia Civil, asesinado por ETA el 28 de agosto de 1988). En este contexto, ha reclamado al Ayuntamiento la dotación del monumento aprobado hace nueve años: «Seguimos pidiendo al equipo de gobierno socialista de nuestra ciudad que se ejecute el acuerdo plenario del 2017 a propuestas del Partido Popular para la construcción de un espacio donde se recuerde y se rinda homenaje a Miguel Ángel Blanco y al resto de víctimas del terrorismo y en especial a nuestros ubetenses, un espacio para el que ya se dispone asignación presupuestaria pero falta la voluntad política para llevarlo a cabo». El homenaje ha concluido con la solicitud de un minuto de silencio por parte de los organizadores en memoria de todas las personas que perdieron la vida a causa del terrorismo en España.



