El Consejo Escolar Municipal de Úbeda se ha reunido para hacer balance del curso actual y definir las fechas clave del próximo calendario académico. Durante la sesión, la comisión ha acordado proponer los días 3 y 4 de mayo de 2027 como las dos jornadas de libre disposición para las comunidades educativas del municipio. La decisión busca compensar la desigualdad en la duración de los trimestres del próximo año, motivada por el adelanto de la Semana Santa. Asimismo, se ha calificado el presente ejercicio como un periodo general de tranquilidad, marcado únicamente por la incertidumbre de la supresión de unidades escolares en bachillerato.
La propuesta de las fechas festivas locales responde a una necesidad de organización pedagógica debido a las particularidades del almanaque del próximo curso. Según ha explicado la concejalía de Educación, la Delegación de Educación no ha requerido la elección de tres jornadas completas por parte del municipio, ya que una de ellas viene predeterminada de forma automática por la festividad patronal de la localidad.
El concejal de Educación, Pedro Jesús López, ha detallado los motivos institucionales de esta selección: «En este caso la delegación de educación no ha pedido que se elijan tres días. Uno de ellos ya viene elegido por Fiesta Local, que es el día 29 de septiembre, el día de San Miguel, el día del patrón. Por lo tanto, la comisión del Consejo de Escolar Municipal, lo que hay estipulado es que los otros dos días de libre ubicación sean el 3 y 4 de mayo de 2027».
La distribución temporal de los días lectivos del próximo curso presenta desafíos específicos para el desarrollo de las clases. Al situarse la Semana Santa en fechas tempranas —en torno al 21 de marzo—, el tramo final del año académico se alargaba sin interrupciones, lo que ha motivado la intervención y el consenso del órgano educativo local para introducir un descanso.
«¿Por qué? Fundamentalmente porque el próximo curso los trimestres son muy desiguales, fundamentalmente la Semana Santa Cae muy permiten en plana, en torno al 21 de marzo, y el tránsito de trimestre era el único que daba libre de cualquier tipo de festividades o puentes. Es decir, un trimestre de 70 y al activo seguido, y el Consejo de Escolar ha decidido que los dos días que existían de la ubicación se distan también en lunes y martes 3 y 4 de mayo», ha argumentado López respecto a la necesidad de equilibrar los periodos de actividad.
Más allá de la planificación de las futuras jornadas festivas, el Consejo Escolar Municipal ha analizado el desarrollo del año académico que finaliza. El balance institucional apunta a un escenario de normalidad en las aulas de la localidad, sin alteraciones de gravedad en la rutina diaria de la comunidad escolar y el personal de los centros. En palabras del propio concejal: «Por lo demás, simplemente pues aclarar que ha sido un curso tranquilo, no ha habido ninguna incidencia de esta cable».
No obstante, el cierre del curso se encuentra condicionado por la planificación de la oferta educativa pública de cara al futuro próximo. El principal punto de atención y debate se centra en la reorganización de las líneas escolares y el impacto directo que esto genera en las familias del municipio, de manera estrecha en los niveles de educación postobligatoria. Las administraciones y los colectivos implicados centran ahora sus esfuerzos en resolver la asignación de plazas pendientes en las próximas semanas.
López ha concluido señalando la problemática existente y el compromiso institucional para su pronta resolución: «Más allá de la que ya hemos comentado en algunas ocasiones, que se van a dilucidar en las próximas semanas, en cuanto a la supresión de aulas y las problemáticas que tienen algunas familias, especialmente de primero de Bachillerato, los que no saben dónde van a matricular a sus hijos para el próximo curso, que es un tema que se tiene que solucionar lo antes posible, y que eso estamos trabajando todos para intentar que no escuchen, y por lo demás pues como digo ha sido un consejo bastante tranquilo sin mayor incidencia».



