El Ayuntamiento de Úbeda está llevando a cabo nuevas plantaciones de arbolado en distintos puntos de la ciudad y en sus pedanías, dentro del plan municipal de arbolado que impulsa el área de Parque y Jardines. La concejala de Medio Ambiente, Teresa Torres, ha explicado en la avenida de Cristo Rey que estas actuaciones incluyen reposiciones de ejemplares en varios espacios urbanos y una intervención técnica sobre el arbolado de calles como Bétula y Don Bosco.
Torres ha señalado que en estos días se están “repoblando” alcorques vacíos en diferentes zonas del municipio y ha detallado que en la avenida de Cristo Rey se van a colocar dos castaños de Indias. Antes de esa plantación, ha precisado, se ha realizado el destoconamiento del alcorque, es decir, la retirada de los restos de madera del árbol anterior.
La responsable municipal ha enumerado algunas de las plantaciones ya realizadas o previstas, entre ellas un peral en Virgen del Pilar, un algarrobo en Parque Valdelvira, aligustres en Ronda de Santiago, Cristo del Gallo y Plaza de los Carreteros, dos olmos de bola en la calle Zurbarán, dos castaños de Indias en Parque Valdelvira, tres tipuanas en ese mismo parque, así como cipreses en Solana de Torralba y tres almezos en El Donadío.
Además de las nuevas plantaciones, la concejala ha aprovechado la comparecencia para explicar las podas de renovación realizadas en la morera de las calles Bétula y Don Bosco. Torres ha defendido que esas podas fueron necesarias porque, según ha dicho, al tratarse de árboles a los que no se aplicó una poda de formación adecuada cuando eran pequeños, las ramas crecieron en horizontal y el ejemplar quedó descompensado.
Según ha indicado, en los últimos años se habían producido caídas de ramas sobre el acerado y la vía pública, con daños a vehículos y varias intervenciones de los bomberos para retirarlas. “Se vio que estaba descompensada y se optó por hacer una poda más severa”, ha afirmado. La concejala ha añadido que la intervención se realizó en diciembre y enero, en un momento biológico adecuado para evitar enfermedades y favorecer la brotación en primavera.
Torres ha defendido que el trabajo responde a criterios técnicos y no a una decisión improvisada. “No es porque se platee mal o alguien no sepa hacer las podas, sino que hay un criterio técnico y se hace con responsabilidad”, ha dicho, al tiempo que ha advertido de que el objetivo también es prevenir riesgos para la ciudadanía: “Lo próximo que podría provocar era herir a personas e incluso muerte”.
Para finalizar, la concejala ha explicado que la morera, por su fragilidad, requiere una gestión específica para evitar desprendimientos y mejorar su evolución. Según su intervención, la actuación pretende que el árbol recupere una estructura más equilibrada y frondosa en próximas temporadas.

