La alcaldesa de Úbeda, Antonia Olivares, ha realizado una visita técnica a las obras de mejora y rehabilitación que se ejecutan actualmente en el Hospital de Santiago para supervisar el avance de los trabajos. El proyecto, que debe estar finalizado a finales del próximo mes de junio de 2026 para cumplir con los plazos de la subvención otorgada a las 15 Ciudades Patrimonio de la Humanidad, se encuentra en un momento clave de su ejecución. Aunque el tiempo transcurrido representa el 50% del plazo total, las certificaciones de obra se sitúan actualmente en torno al 20%, una cifra que la regidora ha calificado como normal en este tipo de intervenciones de gran envergadura.
«Los primeros trabajos son los que se hacen de acopios, que se van descubriendo y demás, y son los básicos, la base sobre la que se asienta después la intervención sobre las infraestructuras, que es lo que realmente ya da certificaciones gordas e interesantes, que se producirán en las próximas semanas», ha explicado Olivares. La alcaldesa ha detallado que, una vez superada la fase de catas y preparación, el ritmo se acelerará con la finalización de la cubierta, la mejora del sistema contra incendios y la renovación de la instalación eléctrica. Durante el recorrido, se han destacado hallazgos históricos como un suelo empedrado original en la zona de la biblioteca y detalles sobre la fisonomía primitiva de los ventanales de la fachada.
Uno de los aspectos más delicados de la obra es la restauración de las pinturas murales, donde el equipo de trabajo se ha reforzado hasta alcanzar los seis profesionales. No obstante, la intervención ha revelado daños severos heredados de gestiones pasadas. «Se va a rescatar bastante pintura, pero ha habido fases de conservación un poco regulares que no han contribuido a que se conservaran en las mejores condiciones. Es una pena porque creo que no hay ni una sola cara intacta; en algún momento se decidió que el mejor lugar para ubicar un foco era destruir la cara de estos santos o apóstoles», ha lamentado la primera edil.
El proyecto tiene como objetivo prioritario potenciar el uso turístico y cultural del edificio, mejorando sustancialmente su accesibilidad y servicios. Entre las actuaciones más demandadas se encuentra la instalación de nuevos aseos en la segunda planta para dar servicio a quienes asisten a eventos en el coro, evitando que tengan que desplazarse a la planta baja. «Le vamos a dar un lavado de imagen muy importante, sobre todo para hacerlo accesible y para que los eventos que aquí se desarrollan lo hagan con mayores dotaciones y prestaciones», ha concluido Olivares, recordando que esta inversión equitativa entre las Ciudades Patrimonio permitirá revitalizar este espacio emblemático del centro histórico ubetense.

