El concejal de Mantenimiento de Infraestructuras del Ayuntamiento de Úbeda, Jerónimo García, ha informado sobre la intervención de urgencia que se está llevando a cabo en el núcleo urbano de El Campillo para reparar los daños provocados por las recientes inclemencias meteorológicas. Los trabajos, que cuentan con la participación de personal del Programa de Fomento de Empleo Agrario (PFEA) —concretamente un oficial y tres peones— en colaboración con la plantilla municipal, se centran en la limpieza de sedimentos y la consolidación del firme en puntos críticos de la zona.
Según ha explicado el edil, la actuación ha priorizado la intersección de las calles Trigal y Laurel, el punto más vulnerable para la recogida de aguas durante las pasadas tormentas. «Hemos aprovechado que, como consecuencia de las fuertes tormentas que han ocurrido y de los desperfectos que había, hemos considerado que había que destinar el esfuerzo de estos jornales junto con los propios trabajadores municipales en mejorar y minimizar el deterioro en este entorno», ha señalado García.
Las labores comenzaron con la retirada de residuos y sedimentos provenientes de las zonas altas de olivar que obstruían los imbornales y las rejillas de evacuación. Posteriormente, se ha procedido al cajeado y hormigonado de las cunetas y pavimentos que habían cedido, con el fin de garantizar que el firme quede nivelado y transitable para la ciudadanía. «El asfalto de la parte de la cuneta se vio cedido en gran cantidad; lo que se ha hecho es una limpieza y un cajeado de toda la parte de la cuneta para el hormigonado, para que se quede todo a nivel y compactado», ha detallado el concejal.
A pesar de que la fase del PFEA finaliza próximamente, los servicios de mantenimiento continuarán la próxima semana en los tramos de tierra que aún generan arrastres de sedimentos, donde se aplicará zaorra compactada y hormigón. Esta intervención se enmarca en el «Plan Renace», orientado a devolver la normalidad a las pedanías y al resto de la ciudad.
No obstante, García ha reconocido que, aunque esta actuación rápida minimiza los riesgos, el área de Infraestructuras ya ha encargado un estudio técnico para proyectar una solución definitiva y estructural a las corrientes de agua en el futuro: «Esto no soluciona al 100% el problema de recogidas de agua en El Campillo, pero lo minimiza bastante; se ha encargado un estudio de dónde vienen las corrientes para poder hacer una solución más definitiva, pero esos son proyectos más laboriosos que tardan más en el tiempo», ha concluido.

