Las obras de «humanización» del eje principal de acceso al municipio finalizan este viernes, devolviendo a los vecinos un espacio más seguro, accesible y moderno.
Tras meses de trabajos de modernización, la travesía de la N-322 en Torreperogil vuelve a estar operativa. El pasado viernes se procedió a la reapertura al tráfico de esta vía estratégica, que ha sido sometida a una reforma profunda para dejar de ser una simple carretera de paso y convertirse en un eje urbano cohesionado.
La actuación no solo ha buscado mejorar el firme, sino que ha planteado un cambio radical en la fisonomía del municipio, priorizando el concepto de «humanización» de los espacios públicos.
Un cambio de modelo urbano
El proyecto se ha centrado en tres pilares fundamentales que marcan el nuevo carácter de la travesía:
- Seguridad vial: Optimización de los flujos de tráfico y mejores pasos para peatones.
- Accesibilidad universal: Eliminación de barreras arquitectónicas para garantizar el tránsito de todos los vecinos.
- Integración estética: Un diseño más amable y acorde al entorno urbano que mejora la imagen de entrada a la localidad.
Pensando en las personas
Desde el equipo de gobierno han destacado que esta obra supone «un antes y un después» para la movilidad de Torreperogil. Con la apertura inminente realizada el viernes, el municipio recupera su arteria principal, ahora transformada en un espacio más habitable tanto para los residentes como para los visitantes.
Esta renovación se suma a los esfuerzos por adaptar las infraestructuras locales a las necesidades del futuro, apostando por un urbanismo donde el peatón gane protagonismo frente al vehículo motorizado.

