José Miguel Gámez, concejal de Patrimonio Mundial e Innovación de Úbeda, ha asistido a la presentación del libro «Úbeda: Platería y sociedad en los siglos XVII y XVIII» cuyo autor es el doctor en Historia del Arte Antonio Almagro García. Este trabajo ofrece un análisis detallado y original sobre la platería de Úbeda durante los siglos XVII y XVIII.
Gámez ha destacado la importancia de la investigación, afirmando que «nos encontramos con una obra conformada por 325 páginas estructuradas en un total de 11 capítulos, se parte de un contexto sociocultural de la época del siglo XVII». Añadió que «esta obra nos va a aportar un profuso conocimiento de una de las manifestaciones artísticas que lamentablemente han sido consideradas como artes menores precisamente por su carácter decorativo o suntuario en las artes».
El libro de Almagro García, que es producto de la Cátedra de Patrimonio del Centro Universitario SAFA, se enfoca en los aspectos socioculturales y económicos de la platería en Úbeda. Al respecto, el autor explicó: «Elegir el tema de la platería, porque la platería ha sido una manifestación artística posiblemente la más perjudicada por el tiempo. El valor que tiene la plata y el oro, lógicamente, hacen que ante cualquier problema, cualquier movimiento, la plata sea casi lo primero que desaparece».
Antonio Almagro también ha destacado que, aunque solo se conservan 30 piezas de platería de esa época en Úbeda, su investigación se centra en el contexto social y laboral de los plateros de entonces: «Los plateros, quiénes eran, cómo trabajaban, dónde tenían los talleres, cómo era la organización del trabajo, etcétera, etcétera, ¿qué condición social tenían? ¿en qué reconocimiento cultural y social tenían? En eso se centran fundamentalmente».
Además, el libro incluye dibujos de las piezas conservadas, realizados por Víctor Pérez Cárdena, profesor de SAFA, lo cual, según Almagro García, convierte la obra en un esfuerzo colectivo: «Es una obra coral, porque no es el resultado de una sola persona, sino de mucho».
Finalmente, tanto Gámez como Almagro García señalaron que el libro está destinado no solo a los estudiantes, sino también al público en general. «Es una obra que puede leer cualquier persona sin ningún tipo de problema», concluyó Almagro García.

