CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios) de Baeza
INFORMA:
Tras el comunicado público que la alcaldesa ha realizado la semana pasada sobre la situación de la
policía local de Baeza, CSIF quiere trasladar, a la ciudadanía en general y al equipo de gobierno en
particular, el descontento que ha provocado en el cuerpo de la policía local, en sus familiares y en los
afiliados y simpatizantes de este sindicato las declaraciones institucionales difundidas en los medios de
comunicación, ante las cuales este sindicato procede a realizar las siguientes aclaraciones:
PRIMERO.- CSIF lleva años reivindicando los siguientes cambios respecto de la policía local:
- Revisión de los subfactores de valoración del complemento específico.
- Asignación del mismo nivel de destino de todos los agentes.
- Aprobación de un Reglamento de Segunda Actividad.
Estos tres pilares son fundamentales para posibilitar la renovación de una plantilla de policía local
envejecida, que ha pasado en pocos años de tener veintiséis agentes con posibilidad de prestar servicio en la calle, a tan sólo veinte, con lo que difícilmente se cubren los turnos.
Se trata de un problema estructural que el equipo de gobierno viene afrontando con medidas
coyunturales que no evitan la marcha de agentes a otros municipios con mejores condiciones salariales
y/o laborales, ni garantizan la reposición de la plantilla, al no tener en cuenta que está próxima la
jubilación de seis agentes, ofertando sólo tres plazas.
SEGUNDO.- El complemento específico es una retribución basada en las características y desempeño de
los puestos de trabajo, reguladas en este Ayuntamiento por el Manual de gestión de la RPT (relación de
puestos de trabajo) que establece el cálculo de este complemento mediante unos subfactores de
valoración.
La revisión de los subfactores de valoración del complemento específico de la policía local vendría a
reducir la diferencia salarial de la policía local de Baeza con respecto a otros municipios de similar
categoría, desincentivando la marcha de agentes a otros municipios que se viene produciendo en estos
últimos años y evitando con ello volver a licitar de nuevo las plazas de los agentes que se han marchado
a otros municipios, así como el coste de su formación.
Con enfoque parecido se actuó en el año 2017 al revisar los subfactores de los funcionarios habilitados
nacionales de este Ayuntamiento.
Asimismo, para no incurrir en agravios comparativos, la revisión solicitada debería llevarse a cabo
mediante el mismo procedimiento que se siguió en el año 2020 para revisar los subfactores que
afectaban, entre otros, al puesto de trabajo de D. Rodrigo Checa Lorite (monitor deportivo), en el que
el propio concejal no consideró necesario revisar “la relación de puestos de trabajo de todos los
trabajadores y trabajadoras del ayuntamiento”.
La revisión del complemento específico que plantea CSIF para la policía local estaría ajustado al Manual
de gestión de la RPT al aplicarles subfactores propios del grupo C1, que es el grupo al que pertenecen
todos los agentes, mientras que la revisión del complemento específico que se aplicó al puesto de
monitor deportivo que ocupa el concejal, perteneciente al grupo C2, corresponde a puestos propios del
grupo superior C1, no siguiendo las recomendaciones del manual de gestión de la RPT.
A diferencia de UGT, este sindicato presentó alegaciones a la aprobación de esta revisión al alza de los
subfactores del puesto de trabajo del concejal como monitor deportivo, alegando cuestiones éticas,
dado que la revisión no se ajustaba exhaustivamente al manual, no contaba con el voto favorable de los
sindicatos y la mesa de negociación donde se trató esta subida salarial estaba presidida por el propio
concejal afectado, contando exclusivamente con su propio voto favorable.
TERCERO.- La solicitud de la aprobación de un Reglamento de Segunda Actividad ha sido reiterada
durante años, siendo atendida en última instancia, aunque a fecha de hoy no se ha admitido ni aprobado
ningún texto reglamentario, a pesar de contar con dos propuestas sobre la mesa desde hace años.
Esperamos que la aprobación de este Reglamento no se demore en el tiempo, tal y como se está
demorando el cobro de la gratificación extraordinaria (famoso B4 atrasado) que tras siete años sigue sin
ingresarse y ya ni aparece en la relación de acuerdos enumerados en el comunicado del equipo de
gobierno, a pesar de prometerse firmemente en la campaña electoral de hace cuatro años.
CUARTO.- Por otro lado, CSIF nunca ha realizado propuesta de adecuación de una normativa Europea a
la Policía Local, comparándolos con la policía nacional, al entender que en estos momentos es inviable.
Igual que los profesionales de la sanidad, las jornadas de la policía local, por sus circunstancias de trabajo
a turnos, son más largas que la del resto de los trabajadores del Ayuntamiento, resultando el cómputo
de horas anual igual que el del resto.
Los jornales y de días de descanso mensuales enumerados en el escrito del equipo de gobierno no
especifican el número de horas de nuestra jornada, dando a entender que trabajamos menos que el
resto de los trabajadores municipales. No trabajamos ni queremos trabajar menos que los demás, ni tampoco cobrar más por ello.
QUINTO.- La falta de aumento de efectivos deja vacío de contenido unos cuadrantes de trabajo que
garanticen el disfrute de descansos y el aumento de las jornadas de formación. Así, por ejemplo, se lleva
años sin recibir formación presencial alguna, denegándose los cursos por carencia de efectivos.
SEXTO.- La dotación de equipos y material nuevos no es objeto de negociación, ni se plantea en las
Mesas Generales de Negociación, sino que se detallan en la Comisión Paritaria y el Comité de Salud
Laboral, conforme al Acuerdo Económico del Personal Funcionario de este Ayuntamiento.
A los trabajadores de cualquier empresa se les dota de material para que realicen su trabajo. A modo
de ejemplo, los barrenderos necesitan de escobas y recogedores; los administrativos, de ordenadores;
los jardineros, de tijeras de podar y guantes; …, por este mismo motivo, la policía necesita, entre otros,
de chalecos antibala y vehículos, y la renovación de estos materiales no se deben vender como promesas
cumplidas entre sindicatos y empresa, dado que la primera beneficiada en ello es la empresa, al
economizar tiempo y aumentar efectividad.
SÉPTIMO.- Este sindicato no se ha negado a que el concejal de personal se reuniera con la plantilla de la
policía, más bien es la plantilla la que considera que son sus representantes los que tienen que negociar
con el concejal.
Pero, además, Rodrigo Checa ya expuso su parecer al respecto en un Pleno televisado y con la asistencia
de gran parte de la plantilla de la policía entre el público sin posibilidad de réplica, por lo que no es
posible que este sindicato desinforme a los trabajadores que representa, ya que las condiciones del
equipo de gobierno les ha llegado de viva voz por parte del concejal y que han sido reiteradas en el
último comunicado institucional.
OCTAVO.- Cabe insistir en que este equipo de gobierno confía en la prestación de horas extraordinarias
de la policía para cubrir turnos, eventos y actividades.
Hay que aclarar que estas horas extraordinarias, como la propia palabra indica, son fuera del normal
horario de trabajo, horas que quitas a tu familia y descanso, horas que se pagan más caras que la hora
normal de un policía, horas que nadie puede obligar a prestar y circunstancia que debería ser
excepcional.
En estos últimos años se ha convertido en tan habitual que el montante desborda la partida
presupuestaria a mediados de año. Este equipo de gobierno presiona para que se presten horas
extraordinarias como medio de no desatender los servicios o la seguridad de la ciudadanía, recayendo
la culpabilidad de la falta de personal para atender turnos, eventos y actividades en el gremio policial,
cuando no es más que una falta de previsión y de capacidad en la adopción de las medidas estructurales
descritas.
NOVENO.- Por último, las declaraciones vertidas en el escrito del equipo de gobierno de la semana
pasada pretenden desprestigiar a la policía local de su municipio de forma pública, echando por tierra
su dedicación y profesionalidad, palabras que resultan inconcebibles en otros municipios.
Desconocemos que es lo que puede llevar a la alcaldesa de Baeza, Dª Mª Dolores Marín Torres, y a su
equipo de gobierno, a desacreditar así a unos padres de familia cuyas condiciones laborales y salariales
sólo dependen de ella, permitiendo las desigualdades de trato relatadas, empezando por su propio
concejal delegado de personal, hacienda, deportes y seguridad ciudadana D. Rodrigo Checa Lorite.

